Adiós a Nati Cano, maestro del mariachi

El músico, precursor de la música mexicana y quien llevó este género musical a los escenarios más importantes de este país, murió este viernes
Adiós a Nati Cano, maestro del mariachi
José Natividad Cano falleció a los 81 años.
Foto: Getty Images

Don Nati Cano (México, 1933-2014), fue uno de los más grandes exponentes del mariachi en este país.

Fue él, principalmente, quien llevó los acordes de la música más emblemática de México, a los escenarios más exigentes de Estados Unidos.

Cano, sin pensarlo, contribuyó a que la música del mariachi llegara a un nivel de respeto y que los estadounidenses, asiáticos, afroamericanos, entre otras culturas, sin comprender el español, aplaudieran este género.

José Natividad Cano, fundador del Mariachi Los Camperos, falleció este viernes a los 81 años, por causas aún desconocidas. Sin embargo, no era un secreto que desde hacía unos años tenía una lucha constante contra el cáncer de pulmón.

De hecho, se retiró de los escenarios en 2010 y desde entonces la agrupación quedó a cargo Jesús “Chuy” Guzmán, director música. En los últimos casi tres años, Cano tenía esporádicas presentaciones junto con la agrupación que fundó en 1961, para recibir algún homenaje por su trayectoria y su legado.

En la página de Facebook de Mariachi Los Camperos, fue donde ayer, 3 de octubre, se dio a conocer la noticia sobre el fallecimiento de Cano.

“Lo despedimos agradeciéndole el gran ejemplo que nos dejó de conservar nuestras raíces y cultura sin importar que tierras estuviéramos pisando”, señala el mensaje. “A interpretar con orgullo y honor cada nota y cada palabra de una canción, portar con respeto y dignidad un traje de mariachi, y logró la integración de la mujer como parte del mariachi”.

Aunque hubo muchos músicos de mariachi antes que él, tanto en California como en Texas, donde se concentraba una gran cantidad de mexicanos, fue Cano quien logró darle gran prestigio a los sones, jarabes y las interpretaciones que enraízan la cultura mexicana.

Nati Cano nació el 23 de julio de 1933 en el pueblo de Ahuisculco, Jalisco, y desde muy niño estuvo en contacto con la música, por influencia de su padre, de quien de formación empírica, aprendió a tocar la vihuela.

Cuando Cano tenía 24 años, emigró a este país cargado de sueños.

“Soñaba conquistar Los Ángeles, no sabía cómo pero yo quería poner el nombre de México en alto”, me dijo en una ocasión en una de sus últimas entrevistas. “Me siento muy contento de todo esto (los homenajes), a lo mejor piensan que ya me voy a morir (sonrió) pero me gusta que sea así, los homenajes deben ser en vida y cuando uno se siente bien para disfrutarlos”.

El visionario músico, luego de pertenecer a varias agrupaciones, donde dijo, no vio posibilidades de crecimiento, asumió el riesgo de formar su propia agrupación y primero fundó Mariachi Chapala, al que luego cambio de nombre por Los Camperos y después vino por añadidura su nombre con apellido: Mariachi Los Camperos de Nati Cano.

Sin embargo, fue más allá. En 1968 fundó el restaurante La Fonda, muy cerca del centro de Los Ángeles, que además de ser un deleite gastronómico se convirtió en la “casa” de Los Camperos, pero debido a las complicaciones de salud, decidió dejar esa responsabilidad junto con la de la agrupación.

“Ahora me siento bien, debo evitar el estrés y dirigir un grupo y un restaurante siempre genera presión”, dijo en aquella ocasión.

En la década de los 90, Cano se dedicó a promover el mariachi a nivel académico a través de fundaciones y programas escolares, funciones que no descuidó porque continuó viajando en la medida de sus posibilidades para compartir experiencia y enseñanza.

Los Camperos fueron ganadores de un Grammy y otra gran cantidad de reconocimientos. Fueron también, una de las agrupaciones que colaboraron en el álbum de Linda Ronstadt, quien fue influenciada por esta agrupación para grabar su primer álbum en español y del género de música vernácula.

“El respeto y admiración será por siempre no solo por sus Camperos, pero también por todos aquellos que aman esta herencia que usted nos deja”, concluye el mensaje compartido en ese espacio social.

lucero.amador@laopinion.com