Edward J. Olmos: “Miami Vice fue una serie revolucionaria”

BBC Mundo conversó con Edward James Olmos sobre el impacto que, 30 años después de su estreno, "Miami Vice" tuvo en el mundo de la televisión y sobre cómo la serie cambió la percepción que se tenía de los hispanos.

Han pasado ya tres décadas desde que el sur de Florida se dio a conocer al mundo en toda su exuberancia gracias “Miami Vice”.

La serie policiaca del canal estadounidense NBC marcó un hito en la historia de la televisión de los años 80 con su estética rompedora, cercana los videoclips musicales.

En la memoria de los espectadores quedaron grabadas las americanas color pastel que lucían los detectives James Crocket y Ricardo Tubbs, interpretados por Don Johnson y Philip Michael Thomas.

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Pero en los 30 años que han pasado desde el estreno de la serie, del elenco principal, el actor que ha logrado tener una carrera más fructífera y exitosa ha sido el intérprete de origen mexicano Edward James Olmos, quien daba vida al taciturno inspector Martin Castillo.

Olmos se inició en el mundo de la interpretación con pequeños papeles en televisión en los años 70 y su primer gran rol en el mundo del cine le llegó en 1982 con “Blade Runner”, de Ridley Scott.

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En sus más de cuatro décadas de carrera -en las que también ha trabajado como director y productor- ha recibido importantes reconocimientos a su trabajo, como dos Globos de Oro y un premio Emmy.

Además, en 1989 estuvo nominado al Oscar por la película “Stand and Deliver”, en la que dio vida al profesor Jaime Escalante, un maestro que revolucionó la educación en una escuela de Los Ángeles, ciudad de la que es originario Olmos.

En los últimos años el intérprete de 67 -que a lo largo de su carrera ha tenido un rol activo en la lucha por los derechos de la comunidad hispana en EE.UU.- se ha dado a conocer entre las nuevas generaciones con su participación en series como “Battlestar Galáctica” o “Dexter”.

BBC Mundo conversó con Edward James Olmos en Los Ángeles sobre el impacto que “Miami Vice” tuvo en el mundo de la televisión y sobre cómo la serie cambió la percepción que se tenía de los hispanos tanto dentro como fuera de EE.UU.

Han pasado tres décadas desde que se estrenó “Miami Vice” y todavía es considerada una serie de referencia. ¿Por qué dejó huella en los años 80?

Cuando “Miami Vice” llegó a la televisión en 1984 era un programa único porque utilizaba una estética que tomó prestada de la cadena MTV. Era un video musical de una hora.

También fue revolucionaria por sus líneas argumentales y su estilo rápido de edición.

Fue pionera por su manera de contar las historias y por su estética. Y la verdad es que funcionó muy bien en todo el mundo. A la gente le encantaba.

No hay duda de que la ropa tuvo mucho que ver con ello (risas). Versace nos daba las vestimentas de sus últimas colecciones y de hecho le servíamos como un gran anuncio de publicidad.

Era una serie totalmente diferente. Los colores turquesa y blanco. Era una manera totalmente diferente de ver el estilo y tuvo mucha influencia.

¿Era real el Miami que salía reflejado en la serie?

Estaba todo dramatizado pero había mucha verdad en las historias que presentábamos sobre lo que era Miami en esa época, con los cárteles de la droga y la violencia.

La gente que conozco de allí se sentía muy orgullosa de la serie. En aquella época Miami era totalmente diferente. Ha cambiado mucho, ha crecido y se ha vuelto mucho más turística.

Creo que fue gracias a “Miami Vice” que South Beach, por ejemplo, se convirtió en lo que es hoy, un lugar que mucha gente visita gracias a la serie, que romantizó y dio glamour a la ciudad.

¿Y qué nos dice de su personaje, el teniente Martin Castillo? ¿Cómo contribuyó a que cambiara la imagen de los hispanos en EE.UU.?

Me dieron control creativo del personaje, algo que era muy importante para mí y que es algo siempre he querido a lo largo de mi carrera.

Creo que el teniente Castillo cambió la forma en que se veía a los latinos en televisión. No fue el primer personaje que lo hizo pero sí uno de los que más impacto ha tenido.

Esa serie cambió la imagen de los latinos no sólo en EE.UU. sino en todo el mundo. Y no sólo estaba mi personaje, sino también el de Saundra Santiago, que interpretaba a una policía puertorriqueña.

Logramos que se viera a latinos interpretando papeles en los que no se los había visto antes a ese nivel, en una serie tan importante.

Fue una de las series más seguidas de los 80 y creo que mi personaje contribuyó a cambiar cómo los estadounidenses ven los latinos.

¿Mantiene algún tipo de relación con el resto del elenco de la serie?

En los últimos tiempos me he visto con la mayoría de los actores de la serie excepto con Don Johnson, con el que no mantengo ninguna relación. Siempre que los veo me hace mucha ilusión.

¿Sabe si alguna vez ha habido planes de hacer una nueva versión de la serie?

Creo que nunca se ha hablado de ello. Creo que tenía un estilo demasiado marcado. Duplicar la serie hoy en día costaría una fortuna y sería difícil.

Tendrían que encontrar a un guionista muy imaginativo, como ocurrió con “Battleship Galactica”.

Usted conoce bien Miami, ¿Cómo cree que ha cambiado en estos 30 años?

Muchísimo. Es un lugar muy bonito e increíble. Y la industria televisiva en Miami ha despegado y ahora es muy fuerte.

El poder que los latinos han alcanzado en la ciudad es increíble, sobretodo los cubanos que han logrado triunfar en la mayoría de esferas. Muchos políticos, empresarios, etc… vienen de la isla.

Han hecho un gran trabajo y es un ejemplo para los latinos en todo el país.

¿Cuán importante es para usted interpretar personajes que le permitan reflejar sus raíces hispanas?

Es muy importante. EE.UU. es enormemente diverso, pero pese a ello no se muestran la mayoría de las contribuciones de la cultura de las minorías.

La historia en EE.UU. sólo muestra los avances logrados por los descendientes de los europeos y no tienen en cuenta la aportación de minorías como los latinos o los asiáticos.

Por eso con los personajes que he interpretado he intentado reflejar las aportaciones de esas minorías. Hay doctores, médicos, científicos, atletas de origen hispano. Creo que se han de reconocer nuestra contribución al avance del país.

¿Por qué cree que la representación de los latinos en el cine y la televisión es tan baja, pese a que suponen cerca de un 17% de la población del país?

Para empezar en estos momentos no contamos con una gran estrella que puede protagonizar una superproducción.

Incluso Jennifer López en el cine ya no es tan importante como antes, igual que nos ha pasado a otros, como a mí mismo o a Andy García o a Jimmy Smith.

Además, creo que tendríamos que hacer más para desarrollar una industria propia.

No hay suficientes distribuidores, productores o altos cargos en los estudios cinematográficos que sean de origen latino y necesitamos que eso cambie.

Los afroestadounidenses han conseguido desarrollar su propia industria y tienen una mayor representación que los latinos pese a que suponen una proporción menor de la población.

La industria tiene que hacer películas para los latinos, ya que son los que más van al cine.

¿Cómo está usted contribuyendo para que cambie esa situación?

Hemos de motivar a nuestros jóvenes para que se dediquen al cine.

Por eso promovemos programas en varias escuelas de Los Ángeles y otras localidades para que a partir de los 9 años empiecen a aprender cómo se escribe un guion o cómo se dirige, edita o distribuye una película.

Les enseñamos todos los aspectos de la industria y he de decir que es un programa que funciona muy bien y la mayoría de los jóvenes que participan llegan a la universidad. La educación es fundamental.