Graduados y subempleados

La mitad de los graduados de 2014 que están trabajando tiene un empleo para el que no se requiere su título
Graduados y subempleados
Es posible estudiar y graduarse sin dejar de trabajar.
Foto: Archivo / Shutterstock

La Universidad no está abriendo las puertas que los estudiantes, y sus padres, quisieran. Al menos, no inmediatamente.

Esa es la experiencia de los graduados de 2014 y así se lo han contado en una encuesta a Harris Poll para el portal de trabajos CareerBuilder. Los resultados de esta encuesta muestran que la mayoría de los graduados (el 65%) están trabajando. Y esa es la buena noticia teniendo en cuenta que solo recientemente el mercado laboral está dando muestras de mejora. La mala noticia es que el 51% de ellos tiene un puesto de trabajo para el que no necesita el título que acaba de conseguir.

Este porcentaje es algo en lo que pensar desde un punto de vista financiero, dado que el 69% de los recién graduados en la Universidad ha tenido que tomar dinero prestado para conseguir el título. Y además los préstamos son de cantidades que duplican las deudas estudiantiles de los graduados hace 20 años.

Es un dato del Pew Research en un informe que revela que incluso los graduados de clase media alta están más endeudados que quienes estaban en su misma posición hace dos décadas. El promedio de la deuda en 2012 rondaba los $27,000. La carga financiera para licenciados que tienen expectativas salariales modestas (no más de $30,000 en su primer año de trabajo) está perjudicando su consumo y su capacidad para establecer un hogar.

No obstante, ni la situación laboral ni la financiera resulta ser totalmente disuasoria para los estudiantes.

La encuesta de CareerBuilder apunta a que muchos de los graduados, incluidos el 36% que trabajan en puestos para los que están sobrecualificados, está actualmente estudiando para ampliar sus capacitaciones y conseguir un grado más alto. Otro 22% seguirá especializándose el año que viene.

Es más: el 87% de los recién graduados dicen que no lamentan la decisión de ir a la Universidad y el 89% cree que a largo plazo la inversión será rentable. Curiosamente, el 57% considera que los estudios superiores no les preparan de forma adecuada para el mundo real en el que van a trabajar.

Según Rosemary Haefner, vicepresidenta de Recursos Humanos de CareerBuilder, el sentimiento que existía durante la recesión e inmediatamente después de que la universidad no compensaba el esfuerzo , ha cambiado. “Afortunadamente esta promoción es más optimista”