Teo, atrapado por la red

Hace a un lado el futbol profesional para completar su carrera universitaria

Teo, atrapado por la red
ILIANA SALGUERO
Foto: authors

“Un portero tiene que ser líder”, afirmó Teo Orozco, ex guardameta de las fuerzas básicas de Santos Laguna.

Describe al futbol como una pasión y al arco como una de las responsabilidades más grandes que le toca enfrentar cada semana y de la que se enamoró hace varios años.

Teo es el actual portero de Los Primos, de la Liga Premier y la Liga Pride, ya tuvo la oportunidad de desempeñarse como jugador profesional, cuando a los 17 años de edad, Santos Laguna le abrió las puertas para formar parte del equipo.

“Jugué dos años en las reservas de Santos Laguna, luego jugué en algunos equipos de la Liga de Ascenso, pero decidí terminar mi carrera universitaria y me alejé [del futbol] para lograr mi titulación durante la pretemporada”, recordó Orozco, quien es administrador de empresas.

Tras unos meses fuera de la cancha le fue imposible encontrar un equipo para jugar en México ya que todos tenían completos sus planteles. Con la incertidumbre de su futuro en el futbol y ante las escasas oportunidades de empleo, decidió tomar sus maletas y viajar al norte para reencontrarse con su madre, a quien no veía desde hacía varios años.

“No me arrepiento, porque el futbol es pasajero y la escuela es para siempre, con mi título tengo un respaldo”, dijo el originario de Guerrero.

Teo, encontró en Estados Unidos no sólo las opciones para tener una estabilidad económica, también se topó con la oportunidad de seguir bajo los tres palos y obtener una remuneración por su talento y experiencia atajando balones y aunque reconoce que es una posición difícil, no la cambiaría por nada.

Su paso por el futbol profesional lo sigue ayudando a mejorar como persona y sobre todo como jugador.

“Me enseñó a cuidarme, a entrenar fuerte, a prepararme, a estar siempre atento. Me ayudó a estar preparado física y mentalmente”, explicó el jugador, quien actualmente divide su tiempo entre su trabajo en una compañía de envíos, clases de inglés, entrenamientos de futbol y ejercicios en el gimnasio.

El sueño de Teo no se truncó, simplemente cambió de aires para darle a su vida una nueva perspectiva de disfrutar el deporte.

“Yo amo el futbol y cuando entró a la cancha lo disfruto y eso es lo que importa”, agregó sonriendo.

El talentoso arquero planea seguir en la cancha mientras siga teniendo un buen nivel, pero por su mente no pasa la idea de abandonar por completo el futbol, pues planea fundar una escuela de porteros para apoyar el talento de los niños en Los Ángeles

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