Mujeres también sanan su dependencia sexual

Ellas tampoco están exentas del problema

"Karla" ha sufrido esta adicción por largo tiempo.
"Karla" ha sufrido esta adicción por largo tiempo.
Foto: Ciro Cesar

@alvaradoisa

Para entender su adicción al sexo, “Karla” tuvo que escarbar en su infancia y encontró que después del asesinato de su padre y la llegada de su padrastro, empezó a sentirse invisible.

Su autoestima subió hasta que le creció el busto. “Empecé a tener atención de los chicos y volví a ser importante. Era bella y pensé: ‘Puedo tener toda la atención que quiera con mi cuerpo'”, contó.

Con esa mentalidad, ella se acostó con infinidad de hombres. “Parte de mi comportamiento sexual era probar quien era. ‘Oh, mírenme, te puedo tener a ti, a ti, a ti; puedo caminar en un cuarto y los hombres querrán verme'”, relató.

Una tarde ella terminó en un salón repleto de varones, pero iba con otro plan: se había propuesto sanar su dependencia sexual y lo quería lograr en reuniones de Sexo-Adictos Anónimos (SAA), donde las mujeres de origen hispano son una notable minoría.

“Karla”, nieta de una mexicana y quien acude a juntas de SAA desde hace 20 años, lo explica de esta manera: “Nadie dice nada si un hombre tiene amoríos con otras; la gente dice ‘es un hombre’. Las mujeres, por otro lado, somos prostitutas, zorras, sucias, porque deberíamos ser vírgenes”.

La presencia de una mujer con una sexualidad problemática no se toma a la ligera en una junta llena de hombres que tienen una conducta obsesiva similar. Una regla es ser “cautelosos al tocar o dar abrazos”.

Se calcula que las mujeres son el 10% de los asistentes a las sesiones de SAA en Los Ángeles.

“Sara” está en proceso de curación. “En la universidad tomaba alcohol y tenía relaciones sexuales con extraños”, cuenta en una sesión en Long Beach donde había cuatro hombres y otra mujer: “Karla”.

La psicóloga Myriam Balbela explica que los hombres presentan más este trastorno obsesivo-compulsivo porque el sexo ha sido “masculinizado” en la sociedad. “Todo está centrado en el hombre, él es el consumidor, el cliente, la víctima”, precisó.

Los nombres de los adictos al sexo en recuperación han sido cambiados