Familias sometidas al estrés del encierro en EEUU

Cientos de madres que llegaron con sus hijos a EEUU buscando refugio, están detenidas junto a sus hijos en “centros residenciales” ubicados en Nuevo México y Texas
Familias sometidas al estrés del encierro en EEUU
Los abogados voluntarios alegan que no existen condiciones para un debido proceso legal en Artesia.
Foto: Archivo / Getty Images

Mario Alcides Olivares, de 20 meses de edad, era “gordito” y vestía talla 3 cuando cruzó la frontera con su mamá María Leonor y su hermana Maritza, de 9 años.

La mamá salvadoreña, de 32 años, y sus dos pequeños, fueron arrestados a principios de Agosto y encarcelados en el Centro Residencial Karnes, en San Antonio, Texas.

Dos meses después, los pantalones y la camisa que Mario llevaba al llegar a Estados Unidos le quedan enormes y la ropita que ahora le sirve es la de un niño de 1 año.

Medicos consideran dañino el encarcelamiento para la salud de los niños.

“Allí la comida no era buena, eran como unos purés. Ahora el niño está comiendo de nuevo su comidita regular”, cuenta María Leonor, ahora en libertad.

La niña, Maritza, se puso agresiva durante el tiempo en que la pequeña familia estuvo encerrada en Karnes ―junto a unas 500 madres con sus hijos― que han venido principalmente de Honduras, El Salvador y Guatemala.

Mario estuvo enfermo dos veces, y en una ocasión pasó cinco días en la clínica médica habilitada dentro del centro, con fiebre de 105 grados.

Su abogado Bryan Johnson, que ha representado al menos tres casos de madres con menores detenidas en Karnes y Artesia, indicó que los niños se enferman con regularidad y que aunque reciben tratamiento médico, “un niño con ese tipo de fiebre no debe ser regresado a ese ambiente, sino puesto en libertad”.

El encarcelamiento de niños es clasificado como dañino por organismos médicos y como ilegal por la comunidad internacional; sin embargo en EEUU, la detención familiar ha vuelto a ser la norma para lidiar con el aumento en familias refugiadas y para “desincentivar” el cruce.

“Según los convenios internacionales, la detención de menores está prohibida”, explicó Alice Farmer, especialista en derechos del niño de Human Rights Watch.

Cientos de madres que llegaron con sus hijos a EEUU buscando refugio, tras huir de la violencia en Centroamérica, están detenidas junto a los niños en dos “centros residenciales” ubicados en Nuevo México y Texas.

El gobierno federal planea abrir más centros de esta clase, un tipo de detención que había sido prácticamente abandonada desde 2009, luego de los escándalos de abusos.

María Leonor y sus hijos ahora están libres y viviendo en Nueva York. La joven madre escapó, como tantas otras, de amenazas y problemas con mareros de su vecindario y ahora espera que su sacrificio, y el de sus hijos, dé frutos. Pero, asegura, no lo volvería a hacer nunca en su vida.

“La manera que me han tratado aquí las autoridades no tiene nombre. Pero allá es mucho peor”.