$1.1 millones para resolver crisis de Jefferson High

Destinarán mas clases y apoyo a los estudiantes

Eduardo Tamayo (izq.) es uno de los alumnos afectados por los problemas en la secundaria Jefferson.
Eduardo Tamayo (izq.) es uno de los alumnos afectados por los problemas en la secundaria Jefferson.
Foto: Ciro Cesar

Para resolver los problemas que han dejado sin clases a estudiantes de la secundaria Jefferson, la junta escolar de Los Ángeles otorgó este martes un bono de $1.1 millones.

La iniciativa propone extender 30 minutos la jornada escolar a partir del 20 de octubre para que los alumnos afectados recuperen 3,600 minutos de aprendizaje al finalizar el ciclo escolar.

La propuesta también pide que les ofrezcan más clases y solicita fondos para servicios de apoyo, como transporte escolar. Y exige revisar los horarios de clases el próximo semestre para aliviar el tamaño de las clases y agregar cursos que necesiten los estudiantes.

Desde hace más de dos meses, algunos alumnos de dicho plantel realizan tareas administrativas en lugar de recibir cursos de un docente, asisten a clases que no necesitan, se sientan en el auditorio para matar el tiempo o han sido enviados a casa, debido a errores de programación en el plantel.

A través de una petición hecha por organizaciones de derechos civiles, un juez emitió una orden de restricción temporal la semana pasada que pidió a funcionarios estatales atender esta crisis. Esto deriva de una demanda que alega el estado ignora su obligación de garantizar un nivel mínimo de instrucción.

Pero los problemas en la Jefferson pudieron ser causados por otros factores, como la pérdida de fondos importantes, lo cual originó una escasez de docentes. Este martes sólo se dejó como “un error”, sin especificar si fue tecnológico o humano, o ambos.

Lo cierto es que los alumnos pagaron la factura: se detectó que 48 estudiantes fueron enrolados a “cursos de servicio”, mientras que 204 retomaban cursos que ya habían pasado.

Uno de ellos es Eduardo Tamayo, del doceavo grado y quien tomó un curso equivocado. “La tarea se me acumuló porque me metieron a clases que no necesitaba”, dijo.

El Sindicato de Maestros de Los Ángeles (UTLA) pidió que también se reduzca el tamaño de las clases, que haya más servicios de salud y humanos, así como recursos tecnológicos en la Jefferson. “Estaremos monitoreando la situación”, dijo su presidente Alex Caputo-Peaul.

Ubicada en el Sur de Los Ángeles, la Jefferson tiene una matrícula de 1,145 alumnos.