Lo que los tanques de guerra deben aprender de los automóviles

Llegar a cualquier lugar, y hacerlo rápido, serán cualidades prioritarias de los nuevos diseños para los tanques del futuro. Pero tendrán que hacerlo a través de paisajes urbanos en vez del campo traviesa.

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Lo que los tanques de guerra deben aprender de los automóviles
Tanque

Hubo una época en que los vehículos militares blindados tenían como misión adentrarse en el corazón de la batalla. Los tanques del futuro podrían adoptar una estrategia totalmente diferente.

Es bastante evidente lo que tu auto familiar no tiene en común con un tanque.

Los vehículos militares no están obligados a encajar en los estrecho puestos de estacionamiento de los centros comerciales, ni tienen que negociar su paso por los atascos de tráfico.

Sin embargo, parte de la tecnología que estos utilizan también termina de alguna manera en tu humilde automóvil.

¿Podrían invertirse los papeles? ¿Podrían los tanques del futuro estar diseñados para las estrechas ciudades?

En el mundo de los carros militares, el enfoque del proyecto GXV-T es revolucionario.

En lugar de cruzar el campo de batalla resguardados por un pesado armazón, los ocupantes del vehículo estarían protegidos por sistemas inteligentes.

“El objetivo de GXV-T no es sólo mejorar o sustituir un vehículo particular, sino romper con el paradigma de más armazón, revolucionar la protección ofrecida por todos los vehículos de combate”, señala Kevin Massey, gerente de programas de Darpa (la Agencia de Investigación en Proyectos Avanzados del Departamento de Estado de Estados Unidos, por sus siglas en inglés), a través de un comunicado.

Las imágenes muestran un carro que tiene más en común con el astromóvil de Marte, un vehículo de exploración espacial diseñado para moverse a través de la superficie del planeta rojo.

Tiene un cuerpo pequeño, cuatro ruedas y brazos que se mueven de forma independiente, lo que le permite escalar rocas y otros obstáculos grandes.

“Parece uno de esos vehículos del videojuego Halo”, dice Scott Aughenbaugh, vicedirector para Futuros Estratégicos del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés).

Las maquetas de Darpa muestran un interior aerodinámico y de alta tecnología, con una pantalla que muestra directamente al conductor información de su campo de visión.

“Intentan incorporar una serie de avances para que sean no tripulados”, dice Maren Leed, un asesor del CSIS.

Esto permitiría a los ocupantes concentrarse en su misión mientras el vehículo llega automáticamente a su destino.

Un piloto con un control remoto podría supervisar los vehículos semiautónomos cuando los tripulantes de estos estuvieran ocupados detectando objetivos potenciales.

El ejército de EE.UU. está haciendo este esfuerzo porque considera que las megaciudades serán los campos de batalla del futuro, según Aughenbaugh.

“Se ha dado cuenta que no es fácil enviar un tanque a una calle en el centro del área de conflicto y que tiene que tener vehículos más pequeños y ligeros para acceder a esos lugares”.

“¿Y cómo conseguir las capacidades de un tanque en un entorno así?”, pregunta Leed. “Ese es uno de sus retos”.

“En un sentido muy amplio, sí, hay maneras de aplicar algo de lo que estamos haciendo en la automotriz a otras industrias, pero también creo que tienes que enfrentar algunos retos únicos”, dice Carlson.

El ejército de EE.UU. reconoce que llegar a cualquier lugar, y hacerlo rápido, serán cualidades prioritarias de los nuevos diseños.

Los “tanques” del futuro tendrán que ser capaces de salir de las bases estadounidenses y no confiar en que podrá construir bases en otros países, tal como lo ha hecho en el pasado.

Los carros de combate actuales son demasiado pesados para transportarlos por aire y moverlos por mar tomaría demasiado tiempo.

Además, si se aumentara la inteligencia de un tanque para evitar ser alcanzado, se necesitaría menos armazón y éste podría ser más ligero.

Es un argumento similar al utilizado para defender las ventajas de los autos sin conductor.

Si los carros son mucho menos propensos a chocar, entonces no necesitan grandes zonas deformables o componentes tan caros como los airbags y otros sistemas de seguridad.

“Como lo que queremos es evitar las colisiones, lo que hacemos es eludir las situaciones de riesgo”, explica Carlson, haciendo un paralelismo.

Para los vehículos militares, ser ligeros y pequeños significa caber en un avión C-17, el caballo de batalla actual de la fuerza aérea de EE.UU., o ser colgados de un helicóptero y dejados después en medio del campo.

Pero Aughenbaugh duda de que el proyecto alcance sus objetivos para 2017, la ambiciosa fecha límite.

Hay algunas lecciones de la historia a tener en cuenta.

“Hemos escuchado esto antes”, dice Leed, haciendo referencia al Future Combat System, un programa de modernización del ejército estadounidense de los primeros años del 2000.

“Al final fue desechado por ser demasiado ambicioso tecnológicamente hablando”, recuerda.

Por lo tanto, el mayor enemigo de GXV-T puede que no esté en el campo de batalla.

Lea la historia original en inglés en BBC Future.