La unidad K-9 del LAPD: Perro que ladra no muerde

Perros al servicio de la justicia y la seguridad en Los Ángeles
La unidad K-9 del LAPD: Perro que ladra no muerde
El oficial Flores trae al pastor holandés "Gooch" al área de entrenamiento de la Academia de Policía de Los Ángeles.
Foto: Ciro Cesar

@Yorshmore

Desde 1980 el LAPD ha utilizado perros policía para combatir el crimen, pero fue hasta una década después que adoptó la política de “encontrar y ladrar” para minimizar el riesgo de una demanda.

Dentro de la corporación también hay perros en la Unidad Antinarcóticos para olfatear drogas y en el Escuadrón Antibombas para detectar explosivos, en su mayoría desplegados en el Aeropuerto de Los Ángeles (LAX).

En total son alrededor de 50 perros los que trabajan para el LAPD.

Tiene la lengua fuera, no deja de resoplar, babea como si estuviera cansado, pero en realidad está muy atento, en espera de las instrucciones de su amo y en cuanto las escucha, corre a toda velocidad.

Es “Gooch”, uno de los 26 perros policía de la unidad canina (K-9) de la Policía de Los Ángeles (LAPD).

Tiene apenas 4 años de edad, pero es todo un experto en localizar delincuentes cuando se le requiere.

Durante uno de los entrenamientos de K-9 el oficial Juan Carlos Flores demostró la obediencia y habilidad que tiene este pastor holandés.

Cuando “Gooch” localiza el objetivo se le pone de frente y empieza a ladrar.

“Está entrenado para encontrar y ladrar, no morder, es la política del LAPD”, dice el oficial Flores.

Pero a cualquier movimiento brusco del sospechoso, “Gooch” no duda en atacar.

El sargento Michael Goosby, entrenador en jefe de K-9, aseguró que los perros policía son tratados de manera compasiva y que miembros de la sociedad protectora de animales lo han constatado.

El presupuesto para atender a los 26 canes es de alrededor de 80 mil dólares al año. Cada uno lleva su chaleco antibalas cuando es puesto en acción para localizar sospechosos de algún delito, son alimentados de manera adecuada, periódicamente llevados al veterinario y los ejercitan de 3 a 4 días a la semana.

“Nos toma alrededor de seis meses entrenarlos para su trabajo, es más difícil por la política de ‘find and bark’ (encontrar y ladrar), pero son un gran apoyo para combatir el crimen”, comentó Goosby, quien tiene 17 años en K-9.

Lo que un perro de K-9 tarda una hora en rastrear determinada zona para localizar a un sospechoso, a un policía le llevaría de 4 a 5 horas, comparó el entrenador.

Cada uno de los 18 agentes que conforman la Unidad K-9 del LAPD tiene asignado un perro que se convierte prácticamente en su mascota. Hay algunos policías que mantienen a dos o tres perros, ya que son 26 animales con los que cuenta la unidad.

A través de una fundación, en 1980 el LAPD creó la unidad K-9 y desde entonces los perros han sido el mejor amigo de los policías en Los Ángeles para perseguir a los delincuentes.

Más de un centenar de perros han ofrecido sus ladridos al LAPD durante esos 34 años, sin embargo también ha habido lamentables bajas, ya que cuatro de ellos murieron en acción.

El primero de ellos fue “Rooster”, quien murió el 4 de junio de 1981 al brincar de un techo cuando su oficial no le colocó la correa y trataba de encontrar a un ladrón.

“Richter” fue la segunda víctima cuando el 9 de septiembre de 1987 fue apuñalado por un hombre que intentaba cometer un homicidio.

El 22 de marzo de 1989 murió “Liberty” al recibir varios balazos por un hombre que se escondía luego de participar en un tiroteo.

La última víctima de K-9 fue “Marko”, quien el 24 de agosto de 1989 fue atacado por un ladrón de autos que se escondía en una zona residencial.

Localizar delincuentes: 18 perros

Buscar armas: 6 perros

Rastrear a personas extraviadas: 2 perros

Tres son las razas que utiliza el LAPD para su unidad canina al considerar que son la más efectiva para realizar tareas específicas.

  • Bloodhound: es un sabueso de olfato prodigioso utilizado para la búsqueda de personas extraviadas. Los dos en K-9 llevan por nombre “Sage” y Meagan”.
  • Pastor Belga Malinois: su corto pelaje lo hace más ligero y fresco, no tiene problemas con las caderas como el pastor alemán, y es sumamente obediente.
  • Pastor Holandés: fuerte y ágil compite con el Malinois en obediencia y capacidad para tareas de vigilancia y defensa, es enérgico y requiere de ejercicio diario