Activistas llevan “Exposición de la pobreza” a museo de Washington

Activistas y empleados exponen impacto de salarios de miseria en Smithsonian

Activistas llevan “Exposición de la pobreza” a museo de Washington
Ana Hernández durante ensayo previo a la exposición.
Foto: Good Jobs Nation

Washington.- La salvadoreña Ana Hernández lleva nueve años trabajando en un McDonald´s en el Instituto Smithsonian y gana $9.80 por hora, mucho menos de lo que vale una comida “combo” en el popular restaurante.

Junto a más de un centenar de activistas y trabajadores de comida rápida, Hernández participó hoy en una “exposición de la pobreza” en uno de los museos del Smithsonian, para llamar la atención sobre lo difícil que es sobrevivir con salarios de miseria en Estados Unidos.

“Empecé ganando $7.25 la hora y ahora gano $9.80. Después de los impuestos, me quedan $650 al mes y eso no me alcanza para casi nada. Espero que nos den un aumento pero hasta ahora no nos han dicho nada”, explicó Hernández, quien trabaja preparando alimentos.

Su salario por hora es menos que los $15 que cobra McDonald’s a los visitantes del Museo del Aire y el Espacio por un paquete “combo” de hamburguesa, papitas fritas y soda.

Hernández, de 38 años, vive con sus dos hijos adolescentes en un “cuartito” que alquila en un apartamento y, según explicó, subsiste por la caridad de su hermana y otras personas que le ayudan con comida y otras necesidades básicas.

En la exposición, una especie de teatrillo callejero realizado en paralelo a una reunión de la junta de regentes del Smithsonian, los activistas se colgaron unos cuadros para representar la precaria situación de los empleados con salario mínimo.

El Smithsonian no tiene parte en esta controversia, aunque las empresas como McDonald’s y Restaurant Associates tienen contratos federales para operar allí.

El presidente Barack Obama firmó una orden ejecutiva que entrará en vigor en enero próximo y obliga a las empresas con contratos federales a aumentar a $10,10 la hora el salario mínimo de sus empleados.

Esa medida beneficiará a alrededor de 200,000 trabajadores federales.

Según los activistas, ese aumento es un buen comienzo pero no es suficiente.

“Hemos venido luchando por salarios dignos, con al menos diez huelgas, porque esta gente vive en la pobreza. No tienen beneficios como seguro médico, días feriados, días de enfermedad, o vacaciones pagadas, y no nos parece justo”, explicó Connie Linares, activista de la campaña “Good Jobs Nation“, que organizó la exposición de hoy en el Museo Hirschhorn.

La exposición es parte de una campaña de presión para exigir mejores salarios y beneficios para los empleados, en unos momentos en que la economía se perfila como uno de los temas dominantes de los comicios del próximo 4 de noviembre.