Por ser ciego, le niegan vivienda

Intentó sin éxito rentar 30 viviendas, y todos le cerraron las puertas por creerlo incapaz de vivir solo

Por ser ciego, le niegan vivienda
Carlos Mora perdió la vista por glaucoma hace 14 años y vino a este país, acudió a una escuela para invidentes y continuó su formación académica.
Foto: Ciro Cesar / La Opinión

@Alvaradoisa

Carlos Mora es un venezolano invidente que aprendió inglés y obtuvo una maestría en psicología de la prestigiosa universidad Johns Hopkins, por años ha vivido solo en un apartamento en Baltimore y no tiene dificultades al viajar en avión con su perra guía, “Kirch”.

Pero en Los Ángeles, a donde llegó hace casi dos meses con el deseo de estudiar un doctorado, le han cerrado las puertas por creerlo incapaz de rentar una vivienda y por considerar a “Kirch” una mascota.

“La respuesta ha sido un rotundo ‘no’”, dice Mora, quien intentó sin éxito rentar 30 apartamentos y recámaras. “Han dicho que no aceptan perros, por mucho que yo haga mi mejor esfuerzo de explicar que no es una mascota, que es una perra guía”, contó Mora.

Otro reto ha sido el “temor” de que demande si ocurre un accidente. “Me considero suficientemente capaz. He vivido diez años sólo en un apartamento y nunca pasó nada”, recalcó.

Mora perdió la vista por glaucoma hace 14 años y vino a este país para tratar de recuperarla en dos operaciones. No pudo, pero acudió a una escuela para invidentes y continuó su formación académica.

En Venezuela, él trabajó como periodista, productor de TV, conductor de radio y actor.

Dos familias le han ofrecido su hogar en Los Ángeles. “Carlos no ve, pero es un ser humano con una inteligencia extraordinaria, con una educación que muchos envidiarían”, dijo Ricardo Moreno, de la organización Pan para el Mundo y quien le abrió las puertas de su casa.

Casos como el de Mora son muy familiares para el gobierno federal. “Las quejas de personas con discapacidad representan el mayor volumen de todas las quejas a nivel nacional y eso ha sido por muchos años”, dijo Gustavo Velázquez, funcionario del Departamento de Vivienda (HUD).

Cada año, la dependencia registra unas 4 mil denuncias de este tipo.

Bajo la ley, los dueños de apartamentos y casas en alquiler no pueden catalogar a un perro guía como mascota y deben tratar con igualdad a los discapacitados, subrayó Velázquez.

Rigo Reyes, del Departamento de Asuntos del Consumidor del condado, agrega que es ilegal negar una vivienda anticipando una demanda. “Pueden rechazarlo por su habilidad de pagar, no por ser ciego”.

Mora confía en que pronto encontrará hogar, trabajo y escuela. “Me gusta romper esquemas”, dijo.