Cuidado con los caramelos

Consejos para los padres con niños nerviosos o que no pueden comer dulces por problemas de salud

Guía de Regalos

Cuidado con los caramelos
El niño saludable o con alguna condición de salud puede enfermarse en la noche de Halloween si come muchos dulces.
Foto: Shutterstock

Por Patricia Prieto

patricia.prieto@laopinion.com

Disfraz, historias de miedo y dulces. Estos son los tres elementos que enloquecen a los niños en la noche de Halloween.

¿Y es que a qué niño no le gusta representar a su personaje favorito, escuchar historietas que le pongan los pelos de punta y comer chocolates y dulces?

Tal vez a todos, pero desafortunadamente algunos son muy nerviosos o tienen problemas de salud que les limita el consumo de golosinas.

Silvia Delgado, dietista registrada para Kaiser Permanente en Baldwin Park, ofrece los siguientes consejos que le permitirán al niño saludable, obeso, asmático, diabético y alérgico disfrutar de la noche de terror sin antojarse de comer gran cantidad de dulces.

Prepare una cena nutritiva —que contenga vegetales, granos enteros y proteína— antes de salir de casa a pedir dulces. De esta manera el niño o la niña estará lleno y disminuirá el antojo por los dulces.

En vez de ofrecer dulces, regale paqueticos de botanas saludables como pretzels, almendras o uvas pasas. También puede repartir juguetes pequeños, calcomanías o artículos escolares (marcadores lápices, borradores, etc.).

Camine con sus hijos de casa en casa, en lugar de llevarlos en auto a pedir dulces.

Antes de salir de casa, establezca con el niño la cantidad de dulces que podrá comer por día. La dietista Delgado recomienda una o dos golosinas diarias. También recomienda que se elijan dulces de tamaño “bite size” en lugar de “fun size”. Esto asegura que el menor coma dulces con moderación.

La dietista Delgado recuerda a los padres de los niños con alergias que estos sólo deben comer dulces etiquetados; éstos nos ayudan a determinar si contienen algún ingrediente dañino.

Antes de salir de casa recuérdele a su hijo qué ingredientes no puede comer y las posibles consecuencias de hacerlo.

Asegúrese que su hijo sepa las medidas de seguridad que debe tomar si tiene una reacción alérgica.

Pídale a su hijo que no coma golosinas mientras esté pidiendo dulces. Hay que esperar hasta que regrese a casa y separar todos los dulces que contengan nueces o algún otro alimento que le pueda causar una reacción.

El 5% de los menores de 18 años son alérgicos a algún alimento, según datos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

Delgado asegura que los menores diabéticos pueden comer algunas de sus golosinas favoritas en la noche de Halloween.

La clave está en la planeación y la moderación“, dice.

Para ello, la dietista registrada recomienda “incorporar una o dos de las golosinas favoritas de su hijo como parte de su menú” para poder controlar la cantidad de carbohidratos que coma durante el día.

“De esta manera se puede intercambiar un alimento por un dulce siguiendo el plan de intercambio de alimentos de su hijo”.

Antes de darle una golosina a su hijo lea la información nutricional de las etiquetas para saber la cantidad de carbohidratos que se encuentran en esos dulces. Hay que recordar que los carbohidratos que se encuentran en los alimentos se convierten en azúcar.

Asegúrese de revisar los niveles de glucosa en la sangre de su hijo antes de salir de casa. La caminata puede causar que el azúcar en la sangre baje demasiado.

De ser posible, ofrézcale a su hijo la oportunidad de intercambiar sus dulces por otros objetos especiales, como un libro o pequeños juguetes, o un viaje al cine con la familia.

Y recuerde que luego de que su hijo diabético, obeso o con problemas de alergia se divirtió con la actividad de recoger dulces en centros comerciales o en las rutas familiares de casa en casa, usted puede regalar las golosinas recibidas a amigos, compañeros de trabajo u organizaciones no lucrativas que organizan periódicamente eventos recreativos para los niños.