¿Listo para ‘Ouija’? Dos actrices latinas muestran sus encantos… de miedo

Ana Coto y Bianca Santos te sumergen al mundo de terror de 'Ouija'... mientras ellas se adentran al de Hollywood

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¿Listo para ‘Ouija’? Dos actrices latinas muestran sus encantos… de miedo
A Bianca Santos (izq.) teme a las cucarachas y Ana Coto (drc.) tenía pavor a las alturas.
Foto: Getty Images

Ni las escenas de horror que grabaron en “Ouija” las sorprendieron tanto como lo que Ana Coto y Bianca Santos han visto en Hollywood.

“Las mujeres no comen”, dijo Coto, puertorriqueña de origen cubano, con sus expresivos ojos verdes.

“Pero nosotras sí”, agregó Soto, de descendencia cubana y brasileña.

“Bianca y yo estábamos sentadas comiendo, almorzando y todos se nos quedaban mirando”, agregó Coto, provocando las risas entre ambas mientras trataban de hablar español lo mejor posible con este medio.

Además de compartir el gran gusto por la comida y de un rápido metabolismo que las ayuda a mantenerse impecablemente delgadas, ambas son parte de la nueva película de terror “Ouija”, basada en el homónimo juego de mesa y que se estrenó el viernes en las salas de cine de todo el país para coincidir con Halloween o el Día de las Brujas.

“Ouija” sigue a un grupo de amigos. El suicidio de uno de ellos motiva al resto a recurrir a este casi prohibido juego para investigar la verdad, lo que desatará grandes tragedias.

“Esta es una historia en particular que Stiles White [el director y coescritor] decidió hacer de la Ouija.

Esta es una película de terror a propósito para asustarlos y [como] el mundo tiene experiencia con la Ouija, eso te da mucho más miedo”, dijo Coto sobre el gran atractivo de la historia en plena promoción en el Hollywood Forever Cemetery de Los Ángeles.

Santos, por su parte, reconoció haberlo jugado de niña, a pesar de las advertencias de sus familiares por las supuestas conexiones demoniacas del juego.

Pero la exbailarina clásica y fotógrafa reconoció haber hecho trampa.

“Yo fui la que siempre empujaba la plantilla en el tablero. Y mi abuela me decía que no lo hiciera. Pero por eso lo hice, porque si yo lo hacía pensaba que de esa manera el espíritu no se comunicaría conmigo… La otra opción era esperar [a que algo más lo moviera] y eso me daba miedo. La idea de que no fueras tú, que fuera otra cosa, me aterrorizaba. Y eso hasta ahora lo estoy admitiendo”, expresó entre risas.

Coto, por su parte, aseguró que nunca le interesó este juego, aunque no ha estado totalmente alejada de lo místico.

“Me leyeron las cartas del tarot y visité una psíquica sólo por interés, por curiosidad, pero no creo en esas cosas”, agregó la originaria de Santa Mónica y licenciada en psicología.

Ambas también creen que los espíritus existen, aún y cuando no tengan contacto con ellos.

“Definitivamente creo en espíritus porque, como dice la ley de la energía, la energía no puede destruirse ni crearse, sólo se puede transformar. Pero no me da miedo, porque la gran mayoría de las personas son buenas, algunas son locas y malas y lo mismo pasa con los espíritus… Son familiares que sólo quieren dejarte saber que te quieren y que sólo están ahí cuidándote”, comentó Coto.

“Yo le tenía miedo a las alturas. Si estaba en un cuarto piso o más alto, las manos me sudaban y la boca se me ponía súper seca y hace como un mes fui skydiving [paracaidismo de caída libre] y se me quitó”, dijo Ana Coto. “Si las arañas tuvieran alas me darían mucho miedo. Las cucarachas me dan horror, pero puedo matarlas fácilmente”, dijo Bianca Santos.