Madre lucha por recuperar a hija raptada por padre

Gina Caro llleva semanas sin saber de su hija, quien fue traída sin permiso a California por el papá

Guía de Regalos

Madre lucha por recuperar a hija raptada por padre
Desde el 9 de octubre, la Hannah, hija de Gina Caro y Michael Lee, fue raptada por su padre.
Foto: Suministrada

A las 6 a.m. del 9 de octubre, en Rosarito, México, Gina Caro vio por última vez a su hija Hannah, de 16 meses de edad. El padre, Michael Lee, salió de casa con la menor después de un pleito. Al día siguiente, la angustiada madre se enteró que ambos estaban en California.

Desde entonces Gina vive un calvario. Ya reportó a las autoridades mexicanas que la niña, nacida en ese país, fue raptada por el padre, un coreano de 35 años y con ciudadanía estadounidense, pero, debido a una mala guía oficial allá, aún no se han activado las alertas en este lado de la frontera.

“Tengo miedo de no ver a mi hija nunca más”, dice Caro, de 35 años. Ella comenta que Lee no porta documentos del bebé y cree que fingió ser víctima de robo para que su hija pudiera entrar a EE UU.

Michael y Hannah han estado en la casa del padre de éste, en La Palma, y de su madre, en Bakersfield.

Pero el martes los temores de Caro se hicieron realidad: se les perdió el rastro en Oceanside.

“Le quitó la niña a su mamá y corrió, se fue, llegó la Policía a los diez minutos pero no lo encontraron”, relata Víctor Ordóñez, padrastro de Lee y quien lo acompañó a recuperar la camioneta en la que éste trajo a la menor a EEUU, pero que le decomisó la Policía en Oceanside por no tener registro.

Lee, un chofer que viaja por todo EEUU, dijo el jueves por la noche que había salido del estado en un camión de mudanzas rentado, pero sus padres creen que sigue en San Diego.

En los últimos videos que envió, Hannah parece desorientada. “Mi niña está muy mal”, dijo Caro.

En La Palma, donde quedó la camioneta de Lee, su familia reconoce que él tiene problemas mentales y que es agresivo. “Él no es normal”, dijo su padre, Sang Lee. “Estamos muy preocupados por el bebé”.

Sin auto, ni dinero, el temor es que la estén pasando mal. “Por eso estamos tratando de localizarlo”, comentó su madrastra, Kate Lee.

El Sheriff en los condados de San Diego, Orange y Kern sabía de este caso el viernes, pero al cierre de esta edición seguían esperando la orden del Departamento de Estado para actuar.

Gina ha iniciado una cadena de oración. “Esto es un terrible martirio”, escribe desde Rosarito.