Drones Made in México

Con sede en Tijuana, 3D Robotics produce unos ingeniosos artefactos que se venden a nivel mundial
Drones Made in México
Jordi Muñoz, un tijuanense que puso los cimientos de una multinacional de alta tecnología.
Foto: Cortesía.

De chicos Jordi Muñoz y Guillermo Romero se divertían juntos armando artefactos electrónicos para luego transformarlos. Ahora se lo toman muy en serio.

Junto con el multifacético periodista Chris Anderson, de la revista Wired, son dueños y fundadores de 3D Robotics, empresa que en menos de seis años se ha convertido en una de las de más rápido crecimiento en América del Norte, y la número dos en fabricación de drones de uso comercial en el mundo.

Esta empresa, ejemplo de participación de capital méxico-estadounidense, empezó en San Diego en el apartamento de Jordi, un joven tijuanense que armó el primer drone de piloto automático cuando estaba en secundaria. Con un capital de $500 provistos por Anderson comenzó a producir un sistema de control de aviones sin piloto de bajo costo.

Él solo era su empresa y el primer día vendió 40 unidades a un costo de $60. Desde entonces, las ventas no han parado de aumentar.

En la planta de 3D Robotics se producen 2,000 pilotos automáticos y 20 números de parte de drones –GPS, radios, censores de corriente de voltaje–, así como 1,000 vehículos kits y 600 drones al mes.

3D Robotics establecida en Tijuana, Baja California, exporta 100% de su producción de drones a 44 países.

El rápido crecimiento de la empresa se refleja en la transformación del centro de manufactura. Este empezó con tres empleados en una esquina del apartamento de Romero, un joven tijuanese recién graduado de ingeniería electrónica, para convertirse en una planta 1,100 metros cuadrados con 120 trabajadores en apenas cuatro años.

Romero es gerente general de Udrones.com, la compañía mexicana propiedad de 3D Robotics, de la que también son socios y directores Muñoz y Anderson.

“En nuestra historia hemos fabricado 5,000 vehículos que están distribuidos en todo el mundo. Además 15,000 pilotos automáticos para la gente que compra la electrónica y se la agrega a sus vehículos de radiocontrol y los convierten en drones, así como 7 mil kits para armar drones”, comenta Romero.

En total, 3D Robotics ha fabricado entre 20,000 y 30,000 sistemas que funcionan en 44 países desarrollados como Canadá, Reino Unidos, Australia, Alemania y Sudáfrica, donde la empresa ha sumado socios comerciales, pues son regiones interesadas en robótica y aviación.

3D Robotics tiene sus oficinas centrales en Berkeley, California, las instalaciones de ingeniería en San Diego, ventas y mercadotecnia en Austin (Tejas) y la planta de manufactura además del centro de llamadas de apoyo al cliente está situado en Tijuana.

La empresa produce drones para uso comercial en múltiples industrias alrededor del mundo, incluyendo agricultura, fotografía, construcción, búsqueda y rescate, y estudios ecológicos.

Con un capital de inversión actual de $35 millones, 3D Robotics tiene 200 empleados y más de 28,000 clientes en todo el mundo.

“Las aplicaciones de los drones se darán en la agricultura, donde los espacios son abiertos, no preocupa lo urbano y no hay ruido electromagnético de otras antenas, lo cual permitirá tomar decisiones de cómo distribuir agua y fertilizantes en los cultivos y saber el estado de los plantíos por medio de fotografías aéreas”, comenta Guillermo Romero, Gerente General de la planta 3D Robotics.

Además, sus usos se extienden al monitoreo de ganado, agave, tráfico, los niveles de agua en un puerto para evitar estancamiento de arena, así como la vigilancia de zonas peligrosas o el rescate de personas extraviadas.