Una casa de sustos

Te damos algunas ideas de cómo decorar para Halloween
Una casa de sustos
La calabazas esculturadas con la típica cara del Halloween se pueden usar por toda la casa.
Foto: Archivo

Halloween está a la vuelta de la esquina y de seguro que tus chicos ya te están preguntando, mamá ¿cómo vamos a decorar la casa ?

Para que no te rompas la cabeza pensando en qué hacer, el consejero de decoración y moda Martin Llorens te ofrece algunas ideas sencillas y económicas para que impregnes tu hogar con el ambiente de la noche de espantos y, de paso, para el tradicional Día de los Muertos de la cultura mexicana.

“Los colores negro y naranja son los más característicos de esta festividad”, explica Llorens, autor de dos libros de consejos de estilo y cómo vivir mejor. “Entonces tenemos que buscar artículos decorativos de estas tonalidades, así como manteles, velas, servilletas, toallas y limpiones para la cocina”.

Y para darle un toque algo más esotérico, integra el blanco al la decoración, en diseños como fantasmas y rostros de calaveras.

Los fantasmas son fáciles de hacer, detalla Llorens. Sólo se necesitan una sábana blanca grande (de la que se pueden sacar varios de éstos) o un trozo de tela de gasa o de velo; cinta negra para separar la cabeza del resto del cuerpo y unos globos blancos inflados o unas bolas de icopor o telgopor (que se pueden comprar en tiendas como Michael’s u otras de manualidades) de tamaño chico o mediano, con las que se forma la cabeza del fantasma.

Con la cinta negra, o con un marcador de esta tonalidad, se crea la boca y los ojos con expresión de terror de los fantasmas. Y de no tener dinero para comprar los globos o las bolas de icopor para la formación de las cabezas, éstas se pueden crear con varias hojas de papel periódico apretado.

La entrada de la casa es uno de los puntos más importantes de la decoración de toda festividad tradicional, dice el entrevistado.

En la de Halloween se debe usar las calabazas talladas, ya sean frescas o artificiales; los espantapájaros, los gatos negros, los murciélagos, las ramas secas y las hojas otoñales.

“Los murciélagos y los gatos negros se crean con cartulina de este color, y los pueden hacer los niños para luego pegarlos a la puerta o las ventanas”, resalta Llorens.

Y de no querer poner tantos elementos, sólo basta con vestir la puerta con una calavera. Esta se hace de la siguiente manera: cubre toda la puerta con una sábana o un plástico blanco, dejando al descubierto la manija o perilla. Luego con cartulina negra, crea los ojos, la nariz y la boca.

La apariencia de abandono y descuido es importante también. Ésta se crea con telarañas que se pueden comprar ya hechas y se pueden elaborar con bolas grandes de algodón, que se van estirando y uniendo hasta el tamaño que se quiera.

Para darle el toque de susto y misterio, Llorens recomienda apagar las luces de la casa al caer la noche e iluminar la entrada y el interior de la casa con una luz tenue.

“Podemos iluminar el interior de la casa con las veladoras electrónicas que hoy se venden, que son más seguras para los niños y previenen los accidentes de quemaduras”, señala. “Y la entrada con las calabazas iluminadas y unas bombillas de tono morado, amarillo opaco o naranja, que dan esa sensación de misterio”.

De no querer gastar dinero en bombillas nuevas, se pueden usar las luces de Navidad pero con bombillitos de color naranja o blanco súper tenues.

“El humo se puede crear con incienso de iglesia”, denota el experto en estilo.

Las arañas forman parte de Halloween, y éstas se pueden hacer con las calabazas planas de tamaño mediano.

“La arañas de calabaza son súper divertidas”, dice Llorens. “Sólo hay que pintarlas todas de negro y se les pone luego las patas con alambre forado con lana negra peluda”.

Los ojos y la boca de estas arañas negras, elaboradas con calabazas, se crean con pintura blanca.