Migración interna e internacional

Existen diferencias y similitudes importantes en los distintos movimientos migratorios
Migración interna e internacional
Muchos inmigrantes fueron presionados a aceptar la deportación voluntaria.
Foto: Getty Images

Los investigadores de la migración dividimos este fenómeno social en dos tipos: la migración interna y la internacional. Ambos tipos tienen diferencias fundamentales y similitudes importantes. Empecemos por las últimas. Tanto la migración interna como la internacional son resultado de las desigualdades que existen entre el lugar de origen y el de destino. Estas desigualdades se expresan en los salarios, la infraestructura y los niveles de bienestar social de la población. Allá son más altos y mejores, acá más bajos y de escasa cobertura y calidad.

Tanto la migración internacional como la interna forman parte del proceso de urbanización, es decir, la transferencia de poblaciones dispersas en el campo a grandes concentraciones en las ciudades. La urbanización también implica el cambio en las actividades económicas de la gente, básicamente de la agricultura a la industria y los servicios. Los migrantes internacionales también son protagonistas de los procesos de urbanización. Los europeos que llegaron a Estados Unidos hace cien años eran campesinos y artesanos que habitaban pueblos de las regiones sur y este del viejo continente. De este lado del Atlántico se convirtieron en obreros industriales. Lo mismo ha sucedido con los mexicanos.

La migración interna y la internacional se parecen porque ambas son iniciadas por reclutadores y luego continuadas por medio de las redes sociales de los propios migrantes. En ambos casos, estos migrantes transfieren remesas a sus familias y a su comunidad. Las redes sociales son sumamente importantes, aunque no infalibles, porque transmiten información vital y proporcionan apoyo para encontrar empleo y vivienda en el lugar de destino.

La diferencia más importante entre la migración interna y la internacional es de corte político. Quien emigra a otro país cruza una frontera política entre dos naciones. Esto tiene dos consecuencias cruciales. Primero, el migrante internacional pasa de la jurisdicción de un gobierno nacional al de otro diferente. No así quien lo hace de manera interna. En general, los gobiernos se guardan el derecho de decidir quién entre a su territorio y bajo qué condiciones. Pasar a otra jurisdicción política nacional también significa vivir bajo la influencia de leyes e instituciones distintas a las del país de origen, algo que no sucede con la migración interna.

La otra consecuencia clave del acto de cruzar una frontera es algo más abstracta. A pesar de cambiar de jurisdicción política, el migrante no deja de ser ciudadano del país que dejó. El mexicano y el salvadoreño siguen conservando sus respectivas ciudadanías e inclusive pueden reclamar la protección de sus gobiernos. Como dice un destacado colega, cuando un individuo emigra también se lleva un pedacito de la jurisdicción política del país de origen al país de destino. Si tuviéramos que representar esta realidad con un mapa, tendríamos que empezar por tirar a la basura la cartografía política existente y que coloca a cada de país del mundo al lado de otro. Este mapamundi tendría que ser sustituido por otro donde, gracias a la migración internacional, que no a la interna, unos países se desparraman y se desbordan sobre otros