María Elena Durazo emocionada con el nuevo reto

La líder sindical más poderosa de LA dice que luchará por los migrantes
María Elena Durazo emocionada con el nuevo reto
Maria Elena Durazo habla durante una conferencia de prensa en favor de mejoras salariales.
Foto: archivo

@aracelimartinez

María Elena Durazo, la líder sindical más poderosa de la ciudad y el condado de Los Ángeles suena emocionada por la línea telefónica.

“Estoy orgullosa de los logros que obtuvimos en la Federación del Trabajo del Condado de Los Ángeles pero al mismo tiempo, muy contenta porque quiero dedicar los últimos años de mi carrera a este nuevo reto”, confiesa en una entrevista con La Opinión.

Durazo, de 61 años, anunció el miércoles que después de ocho años y medio de dirigir la federación, renunciaba para ejercer como vicepresidenta de migración, derechos Civiles y diversidad del sindicato nacional de trabajadores de hoteles United Here, a partir del 1 de enero de 2015.

“Quiero dedicarme a los asuntos que afectan a los inmigrantes. Mis padres son inmigrantes y toda mi vida ha sido afectada por esta comunidad”, dice.

Y amplía: “La reforma migratoria es solo una parte de lo que pasan todos los días pero hay mucho más: a los inmigrantes les roban 26 millones de dólares en salarios. Se imaginan lo que regresarían a la comunidad con ese dinero. Lo utilizarían para gastar en las tiendas, en comprar casas”, indica.

Así que parte de su trabajo será luchar por mejorar las condiciones de trabajo y proteger los derechos de los afiliados de UNITED Here que representa a 270,000 empleados de hoteles, manufactura, textiles, transporte, servicios de alimentos, apuestas, lavanderías, aeropuerto y distribución.

“Me voy muy satisfecha de la Federación del Trabajo no solo por el reciente aumento salarial que logramos para los trabajadores de los hoteles a 15.37 dólares la hora sino porque mejoramos los sueldos en tres o cuatro industrias como la de los de sorteadores y recolectores de basura. Los lavacarros ni siquiera tenían sueldo, vivían de las propinas“, señala esta mujer quien tuvo un papel clave para el triunfo o derrota de candidatos a puestos de poder.

Sin su bendición y el apoyo financiero de la federación compuesta por 300 sindicatos y 600 mil trabajadores era muy difícil ganar una elección.

Durazo dice que seguirá en su lucha porque aumente el salario mínimo para todos, y por los derechos civiles de los trabajadores. “Porque todos sean tratados igual, que tengan sueldos dignos, que no sean humillados y que sus hijos tengan las mismas oportunidades”, asegura.

“¿Qué de donde saco fuerzas para pelear? de las recamareras, de los ‘janitors’, de los sorteadores de basura con los que platico todo los días”, responde sin dudar un segundo.

Pero también agrega que ese coraje para luchar por los trabajadores que menos ganan, le viene de sus padres inmigrantes que “trabajaron muy duro”.