Un tributo para vivos y muertos en Grand Park (fotos)

Mezclan tradición con problemas sociales de los inmigrantes en LA
Un tributo para  vivos y  muertos en Grand Park (fotos)
Docenas de altares en honor al Día de Los Muertos están en exhibición frente al Ayuntamiento de Los Ángeles, el Grand Park.
Foto: Aurelia Ventura

Las varias explanadas que forman el Grand Park, frente al ayuntamiento de la Ciudad están llenas de artísticos altares llenos de flores cempasúchil, calaveras, veladoras, pan y todo tipo de recuerdos para honrar a ciertos muertos ilustres de la urbe angelina.

Ahí está el fabuloso altar a Edward Roybal, excongresista y exconcejal quien creció en Boyle Heights y es reconocido por sus esfuerzos para que los vecinos del Este de Los Ángeles se registraran a votar.

Pero también se pueden ver muchos altares que honran a quienes al morir pusieron en la mesa de discusión de los vivos, problemas sociales serios como los ciclistas que han fallecido en accidentes por la falta de protecciones, o los policías que han caído en el cumplimiento de su deber.

Hay también un altar para quienes han sido víctimas de la brutalidad policíaca y de los jóvenes pandilleros que cayeron abatidos por las balas enemigas.

Y qué decir de la emotiva ofrenda de la organización Carecen, dedicada a los niños no acompañados de Centroamérica que han muerto en su intento por llegar a Estados Unidos; o la del altar sobre el que cuelga el título:”ninguno ser humano es ilegal” dedicada a los inmigrantes a quienes la muerte los atrapó en el desierto, o perdieron la vida en el camino de manera violenta.

El altar “vivos se los llevaron” relacionado con los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala, México deja sin habla a los estadounidenses que se paran a verlo, y no sabían nada de la tragedia. Y también los hay para rendir tributo a las mujeres que han muerto víctimas del cáncer del seno y del cáncer ovárico, o a causa del tráfico sexual o la violencia doméstica.