Distorsiones profesionales entre trabajadores europeos

El periodista Luján Frank Maraschio, desde Brasil, desarrolla diversos temas
Distorsiones profesionales entre trabajadores europeos
Entre el personal sobrecapacitado, las mujeres y los jóvenes representan un porcentaje excesivamente alto
Foto: Organización Internacional del Trabajo (OIT)
  • Veinticuatro países europeos, muestra que la falta de vínculo entre las calificaciones que poseen los trabajadores y las que son necesarias para su trabajo es una característica generalizada en Europa. Entre los trabajadores sobrecualificados, las mujeres y los jóvenes representan un porcentaje excesivamente alto, señala un nuevo estudio de la Organización Internacional del Trabajo.
  • En nueve países, más de 25% de los trabajadores tiene un nivel de cualificaciones insuficiente. En Portugal, hasta más de la mitad de los trabajadores se hallan en esta condición. La innovación tecnológica sostiene directamente la demanda de competencias en los mercados laborales. Los niveles de educación elevados son sólo parte de la solución, y la formación permanente se está convirtiendo en una necesidad.

BC, SC, Brasil / Ginebra, Suiza.- La Organización Internacional del Trabajo (OIT), instó el 29 de octubre a los gobiernos y a los interlocutores sociales de Europa a dar a los trabajadores las aptitudes que correspondan a las requeridas por sus empleadores.

Desajustes

Entre 25% y 45% de los trabajadores de Europa o bien se encuentran sobrecualificados o desempeñan trabajos que necesitan un nivel de especialización más avanzada a la que tienen, produciendo un desajuste considerable entre oferta y demanda en el mercado. Esto es indicado en un estudio publicado por la OIT.

En el tratamiento efectuado por la organización, que abarcó 24 países europeos, muestra que la falta de correspondencia entre las calificaciones que poseen los trabajadores y las que son necesarias para su labor es una propiedad generalizada en el continente europeo, si bien existen marcada desigualdades entre países.

Problemas con altos índices

En Bélgica, España, Islandia, Kosovo, Países Bajos, Polonia, Portugal, Suiza y el Reino Unido, más del 25% de los que desempeñan algún trabajo tienen un nivel de cualificación insuficiente. En Portugal, hasta más de la mitad de los trabajadores se encuentran en esta condición.

En 2012, la proporción de personas sobrecualificadas fluctuaba entre 10% y 20% del total de los trabajadores, en la mayoría de las naciones. Por otro lado, ahora, menos del 6% de los trabajadores de los Países Bajos, Polonia y Portugal están sobrecualificados. El número supera el 20% en Chipre y Rusia.

Ciclo de avance

Entre 2002 y 2012, en la mayoría de los Estados la sobrecualificación se incrementó, mientras que la insuficiencia de calificaciones bajó. La proporción de personas con un buen nivel de idoneidad aumentó en 3,6% entre esos años, lo cual en parte refleja el impacto de la crisis económica mundial. Sólo cuatro países, Irlanda, Israel, Polonia y Eslovenia, registraron una tendencia descendente en la sobrecualificación.

Cabe indicar que, durante aquel periodo, la proporción de mano de obra con bajo nivel de preparación profesional disminuyó casi 9%.

Tratamiento por sectores

Entre el personal sobrecapacitados, las mujeres y los jóvenes representan un porcentaje excesivamente alto. La OIT atribuye esta situación a diversos factores, como las presiones sobre las mujeres para conciliar el trabajo y vida familiar, una mayor representación del sector femenino en los empleos atípicos y una posible discriminación en el trabajo.

“La relativa relación elevada de los jóvenes en empleos especiales también explica porque están menos afectados por el bajo nivel de calificaciones y, con mayor frecuencia, se encuentran sobrecualificados para el trabajo que los trabajadores adultos”, señala el estudio.

“Proveer a los trabajadores con competencias no es suficiente para mejorar sus resultados en el mercado laboral si esas competencias no corresponden con las que los empleadores necesitan. El estudio exhorta a los gobiernos y a interlocutores sociales a instaurar servicios de colocación eficientes y a fortalecer los vínculos entre los sistemas de educación y formación y el mundo del trabajo”, concluyó Theo Sparreboom, coautor del informe.

Necesidad de reformas

Los sistemas de aprendizaje de calidad para los jóvenes que combinan la formación en las aulas y en el lugar de trabajo son parte de la solución. Estos sistemas precisan de un diálogo social que funcione adecuadamente, acuerdos públicos-privados para compartir los costos y servicios de empleo eficientes.

La innovación tecnológica alimenta la demanda de competencias. Los niveles de educación elevados son sólo parte de la solución, y la formación permanente se está convirtiendo en una necesidad.

En muchos países, son necesarias reformas a los sistemas de formación y educación.