Luto en Santa Ana por niñas muertas en accidente en Halloween

Dos madres lloran la tragedia de perder a sus hijas en brutal atropellamiento la noche de Halloween
Luto en Santa Ana por niñas muertas en accidente en Halloween
Maria Gonzáles, madre de Andrea González. En la foto: de izq. a der: Brenda Gonzales, a su der. Jesse; abajo, Josafat y la niña Andrea.
Foto: Jorge Macias / Especial para La Opinión

SANTA ANA.- “¿Por qué si Dios me la dio, ahora me la quitado?”, es la interrogante sin respuesta que enluta a María González, madre de la pequeña Andrea, una de las tres víctimas fatales del accidente ocurrido la noche de Halloween. Las otras dos: las gemelas Alexa y Lexi.

Sentada en un sofá de su hogar, María abraza el oso de peluche favorito de su hija. Su mirada se pierde en el vacío y por sus mejillas corren gruesas lágrimas.

La tarde del viernes, Andrea, Alexa y Lexi se reunieron a pedir dulces. Decidieron caminar solas, sin la compañía de un adulto.

La noticia sigue después de este video:

Apenas a dos bloques de sus respectivos hogares, las tres niñas fueron brutalmente atropelladas cuando cruzaban la intersección de la avenida Fairhaven y la calle Old Grand.

El accidente ocurrió minutos antes de las 7:00 pm, cuando ya oscurecía. En el bloque 1400 al este de la Avenida Fairhaven.

Cubierto por una lona, el vehículo del sospechoso, un Honda CRV fue abandonado en el estacionamiento de la tienda Big Lots, sobre la calle Grand.

En el lugar de los hechos, y aun en medio de la lluvia, decenas de personas acudieron todo el día para encender veladoras, dejar ramos de flores y globos, en memoria de las tres pequeñas.

“Querida Lexi, Lexandia y Andrea, las he conocido desde pequeñas”, Anahí Macías, también de 13 años de edad, escribió en una tarjeta, en memoria de sus amigas. “Es triste saber que ya no las veré más”.

Anahí comentó que, desde que estudiaban juntas el primer grado en la primaria Fairhaven.

“Andrea era muy alegre, pero Alexa y Lexi a veces se enojaban cuando la gente las confundía; cuando una de ellas se ponía triste, la otra la hacía reír”, narró la pequeña. “Todas eran buenas estudiantes”.

Y en su hogar, la madre de Andrea todavía no puede dar crédito a saber que su hija haya sido una de las víctimas mortales.

“Entiendo…pero no lo acepto…”, dijo María, sin poder saber la razón por cual sucedieron las cosas. “Mi pobre niña…”

No obstante, su esposo Andrés sabe que tiene mil razones para recordar el alma de Andrea, su niña que se ha ido.

“El 4 de abril cumplió los 13 años; toda la familia fuimos juntos a festejarla”, dijo. “Me acuerdo que le gustó mucho el pastel…ella siempre andaba al lado de su mamá…eran muy amigas…”

Familiares de las gemelas Alexa y Lexi pidieron respeto a su dolor, y declinaron ser entrevistados.