Piropos: los dos lados de la controversia

La directora de Hollaback! y una autora defienden sus puntos de vista a favor y en contra del video viral
Piropos: los dos lados de la controversia
El video de la actriz Shoshana Roberts fue elogiado y criticado a la vez, por mujeres y grupos activistas, con puntos de vista opuestos.

La semana pasada, un video que mostraba la cantidad de veces que una mujer recibe piropos en las calles de New York, se hizo viral en las redes sociales y reavivó la polémica entre aquellos que consideran que los piropos pueden ser halagadores y quienes los ven como hostigamiento callejero.

El video, una colaboración de la agencia Rob Bliss Creative y la organización Hollaback! , busca concientizar al público sobre el acoso callejero. Para ilustrarlo, Rob Bliss filmó durante 10 horas a la actriz Soshana Roberts caminando en la calle con un micrófono en cada mano. La producción final, de casi dos minutos, fue vista más de 15,000,000 veces en los primeros tres días.

No todos los que lo vieron apreciaron su mensaje.

Entre las críticas que se le hicieron a la producción fue que sólo muestra hombres latinos y afroamericanos, reforzando de este modo el estereotipo en contra de los hombres de color. Otra de las críticas que recibió el video fue que al poner en la misma bolsa a los piropos amables y al acoso, estaban trivializando el tema.

“Todos los piropos son acoso y buscan disminuir a la mujer”, aseguró Emily May, co-fundadora y Directora ejecutiva de Hollaback!, en entrevista con Impremedia. May indicó que incluso un silbido o un comentario halagador, del tipo “Qué linda que eres” eran considerados acoso, porque “El simple ‘Buen día’ termina escalando a una invitación o al hostigamiento. Los piropos nunca intentan ser halagadores”, opinó.

Cathy Young, autora y columnista, dijo que a pesar de haber recibido piropos en las calles de New York, no estaba de acuerdo con el mensaje del video.

“Si usamos la lógica de que un comentario halagador puede terminar en acoso y violencia, entonces habría que prohibir a las personas sin hogar que piden limosnas, y que muchas veces terminan insultando y atacando a aquellos que no les dan dinero”, opinó Young, autora de “Ceasefire!”, y columnista de Newsday, RealClearPolitics.com y Reason.

La autora también dio el ejemplo de cuando una persona se nos acerca en la calle para preguntarnos algo, mientras que otra se acerca por el otro lado y nos roba la cartera.

“Siguiendo la misma lógica, tampoco tendríamos que hablar con nadie que nos pida ayuda en la calle”, agregó la autora cuyos artículos han sido publicados en el Washington Post, Boston Globe y Salon, entre otras publicaciones.

May indicó que el objetivo de la campaña de Hollaback! era “exponer el tema de acoso callejero frente a legisladores y medios”. La activista comparó el acoso de los piropos, con el acoso sexual laboral, que tiene legislación.

¿Es posible prohibir los comentarios callejeros sin afectar el derecho básico de libertad de expresión? May opinó que sí, porque para ella, los piropos en realidad eran “discursos de odio” (hate speech).

Young tampoco estuvo de acuerdo en este punto. Según la autora, la campaña “trivializa el grave problema de hostigamiento y abuso de mujeres alrededor del mundo”. Young opinó que “el feminismo se trata de otra cosa”.

Como otras mujeres que desacreditaron el video, la columnista aclaró que sus comentarios no implicaban que estuviese a favor de los ataques callejeros.

“Hay situaciones en que un hombre puede ser obsceno y violento, situaciones reales de hostigamiento y ataques sexuales, pero eso no significa que cada hombre que le silba a una mujer al pasar tenga planeado atacarla”.

“Este es uno de esos temas sacado de proporción por los medios sociales”, opinó Young. “Es difícil predecir si esta campaña perjudicará o no a otras causas de la mujer. Pero lo que sí sé es que los medios sociales se están convirtiendo en una máquina perpetua de indignación”, concluyó.

La organización ofreció una disculpa en su página de internet por haber editado a los hombres blancos del video, y aclaró que no fue intencionado.

“Lo que más me sorprendió fue que la gente se tardara tanto tiempo en darse cuenta”, comentó Young.

“No tuvimos control en la realización del video”, explicó May. La activista mencionó que la organización tenía pensada realizar otros videos con mujeres de color, para ilustrar sus experiencias particulares.“Los piropos son sexistas en todas las razas”, agregó.

La activista reconoció que también hay casos en que son las mujeres las que dicen piropos, y que los hombres no sólo piropean a las mujeres sino también a otros hombres.

Tanto el hombre como la mujer pueden ser acosadores o acosados”, comentó.