Mansión de La Gaviota salpica el contrato del tren a Querétaro

El primer ministro chino se queja de trato injusto ante autoridades mexicanas

Mansión  de La Gaviota salpica el contrato del tren a Querétaro
La Casa Blanca del presidente Enrique Peña Nieto en la zona exclusiva de las Lomas de Chapultepec. Foto: Archivo
Foto: Aristegui

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El segundo matrimonio del presidente Enrique Peña y la actriz Angélica Rivera requería de terrenos amplios para los seis hijos que la pareja acumuló al unirse (tres de cada uno) y por eso la Primera Dama compró “en abonos” una casa aledaña a la suya ubicada en Las Lomas, la región más exclusiva de la capital mexicana.

Esa es la explicación que dio el vocero de Presidencia, Eduardo Sánchez, acerca de la residencia que los medios de comunicación llaman “La Casa Blanca” que habitarán los Peña en su retiro con un valor de siete millones de dólares; la otra versión, difundida por la empresa radiofónica MVS, es más compleja y salpica hasta China.

Aparentemente la casa habría sido originalmente comprada por una filial de Grupo Higa, una de las cuatro compañías que, junto con la China Railway construction Corporation ganaron una dudosa licitación para construir el tren rápido México-Querétaro.

Y luego la “traspasó” a “La Gaviota”, como se le conoce popularmente a la Primera Dama, por el apodo de un personaje que interpretó en una telenovela.

La victoria del consorcio integrado por las firmas china y mexicanas sobre los otros 16 competidores internacionales que pretendían el proyecto ferroviario de 170 kilómetros, entre la capital mexicana y Querétaro, despertó suspicacias por la rapidez en que se otorgó la concesión (tres meses).

El senador Javier Corral acusó al gobierno de Peña Nieto de “haber dotado de información privilegiada a uno de los competidores que pondría en desventaja al resto”.

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes anunció que el tren sería construido por China Railway y sus socios, entre los que se encuentra el dueño de Grupo Higa, Juan Armando Hinojosa Cantú, y un cuñado del expresidente Carlos Salinas de Gortari, pero a los pocos días de echó para atrás para dar “absoluta claridad” al proceso; luego se supo de los nexos de Grupo Higa.

México deberá indemnizar a las compañías por la cancelación del contrato por 3,750 millones de dólares. De viaje por China, Peña Nieto habló de otros negocios y el primer ministro de aquel país “lamentó” la decisión de cancelar el contrato