La Víbora: los chismes de tus famosos

La Víbora: los chismes de tus famosos
Marc Anthony y Shannon De Lima ya están casados./
Foto: Getty Images

La Víbora

Mis ojos lo ven y mis oídos lo escuchan y sigo sin entender. ¿Cómo es posible que alguien tan esperpéntico se vaya a casar por tercera vez, y de nuevo con una mujer hermosísima?

¿Cómo adivinaron que me refiero a Marc Anthony? Sí, por favor, ¡que alguien me explique! Ya lo dejó entrever Jennifer López, ex del cantante, en su libro “True Love”.

Ahí, la Diva del Bronx cuenta que llegó el momento en que no soportó estar más con él, y no creo que por su lindo carácter.

Todo parece indicar que el hombrecito es un controlador, histérico, celoso y posesivo. Y eso, claro, a nuestra querida J-Lo le colmó el plato.

Así que bien hecho que haya decidido alejarse de ese zombie revivido. Ahora le tocará a la pobre Shannon de Lima vivir esta realidad, porque dudo que Marc haya cambiado siquiera una pizca.

La pobre inocente, con sus 26 añitos, está deslumbrada. Good luck, Shannon, y que dios te ayude a cargar con la cruz que te espera.

¿Y qué les parece el nidito de amor donde vivirán La Gaviota y su pajarraco, el presidente mexicano Enrique Peña Nieto, cuando termine el periodo de este iletrado?

Se trata de una casita en una de las mejores zonas de Ciudad de México cuya construcción costó aproximadamente 7 millones de dólares.

Dinerito que salió de la cartera de la primera dama, y nosotros que lo creemos.

Según eso, La Gaviota hizo esta “ampliación” a su casa —con la que colinda la mansión en cuestión— con sus ahorritos de cuando era actriz. Eso fue lo que contestó la presidencia mexicana cuando indagaron sobre de dónde habían salido los dineros para hacer una casa así, que, entre otras excentricidades, tiene seis cuartos —uno para cada uno de los vástagos que la pareja tiene en conjunto—, spa, elevador, piscina, luces para crear ambientes y gimnasio.

Solo que se les olvidó algo, aunque no creo que lo necesiten. En tanto espacio no hubo ni una esquinita para poner una biblioteca.

Pero ahora que lo pienso, ¿para qué? La Gaviota ni la secundaria terminó, y su marido a duras penas dice que el único libro que ha leído es la Biblia

¿Y qué onda con Lorena Herrera? De verdad que hay que tener un cacahuate como cerebro para decir lo que ella dijo sobre los extranjeros que llegan a trabajar a su país.

¿Será que la mujer diría lo mismo si la contrataran para hacer algún proyecto en Estados Unidos, un país de inmigrantes?

Ella despotricó contra los que van a su país a que “les quiten el hambre”, como, según ella, “cubanos y argentinos”. No cabe duda que para tonta no se estudia.

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