Migrante localiza a su padre en una fosa

Buscando a los estudiantes descubren otros restos
Migrante localiza a su padre en una fosa
Integrantes de la Policía Federal y militares apoyan a expertos forenses en la zona donde localizaron los cuerpos.
Foto: EFE

México

A Jesús Quemada Parra lo enterraron en una fosa clandestina con todo y cartera. En ella llevaba tres tarjetas bancarias que medio quemaron junto con su cuerpo el cual, de no ser por lo ocurrido el pasado 26 de septiembre contra los estudiantes de Ayotzinapa, Guerrero, seguiría sin identidad.

En la búsqueda de los 43 jóvenes, integrantes de la Policía Comunitaria de la Costa Chica se encontraron con una tumba en los alrededores de Iguala.

Después de cavar un poco descubrieron que había restos humanos y algunos artículos personales. Por acuerdo con las autoridades no sacaron los cuerpos, pero las cosas que estaban por encima sí podían verse. Entre ellas estaba la tarjeta bancaria con el nombre completo de una de las víctimas.

Participando en la búsqueda estaba el activista Isaac Hernández, del Frente Igualteco por la Dignidad, que tomó algunas fotografías y las subió a las redes sociales de su organización. Ahí fue donde el hijo de Quemada Parra -oriundo de Iguala, pero radicado en Texas- vio la foto de la tarjeta bancaria de su padre.

“Desde allá se comunicó con la procuraduría del estado, pero le dijeron que tiene que venir a México para que saquen el cuerpo y el ADN de los dos”, cuenta un familiar que pide el anonimato por seguridad. “El cuerpo sigue en el campo porque el hijo tiene miedo de regresar”.

Desde que inició la búsqueda de los alumnos de la Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, las autoridades guerrerenses y federales encontraron once fosas con 30 cuerpos cuyas identidades no coinciden con el ADN de los jóvenes, según confirmaron los peritos del equipo argentino de antropología forense.

Por su cuenta, la Policía Comunitaria localizó 26 tumbas, pero sólo tres atrajeron la atención de los peritos oficiales.

“No les interesaba indagar sobre los cuerpos si no veían relación con la desaparición reciente de estudiantes”, dijo Napoleón Garibo, uno de los buscadores