“El futbol trae alegría”: Karina

Rodríguez, seleccionada Sub-17 de EEUU, va a paso firme rumbo a su sueño de ser profesional
“El futbol trae alegría”: Karina
Karina Rodríguez destaca en la con sus jugadas en la cancha y con sus calificaciones en la escuela.
Foto: ILIANA SALGUERO

Trabajo y mucha consistencia son las claves de Karina Rodríguez, defensa de So Cal Blues, para lograr su objetivo de jugar en la selección mayor de Estados Unidos.

La jugadora de origen mexicano fue llamada por cuarta vez al campamento de la selección estadounidense Sub-17 de cara al Mundial 2016 de la categoría que se jugará en Jordania.

“Mi sueño es jugar con el equipo mayor de la selección. Haber sido llamada cuatro veces a la selección me da un poco la sensación de cómo se siente y me gusta, lo disfruto mucho, y siento que estoy haciendo bien las cosas y si sigo mejorando creo que voy a lograrlo”, dijo la defensa de 15 años.

Karina es la segunda de cinco hermanos, todos involucrados en el deporte, su pasión por el futbol se la inculcó su padre y terminó de desarrollarla al ver su hermana mayor, Anika, ex jugadora de la selección Sub-17 de EEUU.

“Jugar con mi hermana, que también jugó con el equipo nacional, me ayudó a ser mejor y ser una gran jugadora como ella”, aseguró la joven.

Su vida gira en torno al balón, practica a diario con el equipo de la escuela, dos veces por semana con su club y cuando puede también con su padre, Rafael Rodríguez, que es entrenador.

“El futbol toma la mayor parte de mi tiempo, es difícil, porque llegó tarde de la escuela, tengo mucha tarea, tengo que bañarme y comer, pero me encanta, realmente lo disfruto”, afirmó Karina, cuya sonrisa, que viste cada vez que habla de su pasión florece aún más.

Para Karina, una estudiante con promedio 4.0 que aspira a ir a la universidad, el futbol le ha dado demasiado.

“El futbol trae alegría, pero a la vez me ha enseñado lecciones de vida, me ha enseñado como lidiar con las cosas, cómo luchar por lo que quiero, cómo hacer dos cosas a la vez o cómo trabajar con otras personas”, declaró.

“Ella es muy consistente, ella trabaja muy duro, tiene un promedio de 4.0 y siempre se esfuerza para lograr sus objetivos. Es muy dedicada”, dijo su madre, Elia Rodríguez.

La jugadora se considera muy agradecida por poder compartir sus logros con su familia.

“El apoyo [de mi familia] después de un juego es importante, mi papa ha sido como una roca para mi, siempre diciéndome lo que hago bien, pero a la vez haciéndome saber en lo que debo mejorar”, concluyó

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