El Príncipe Azul NO Existe… ¿Cómo?

Príncipe azul por su definición debe ser alguien perfecto. Quien me diga que lo es, no me interesa ni escucharlo porque sería aburrido. ¿No creen?

Me parece que fue ayer cuando soñaba con que el príncipe azul me tocara la ventana.
Me parece que fue ayer cuando soñaba con que el príncipe azul me tocara la ventana.
Foto: Morguefile

De niñas, siempre escuchamos la maravillosa historia de la princesa que está en su castillo, esperando y anhelando que llegue su príncipe azul, el hombre ideal, a rescatarla de su soledad. El día en que eso ocurre, la vida se torna color de rosa y esa película termina con las palabras “El Fin” “The End”. El televidente asume que “el fin” es un final perfecto, feliz para el resto de su vida.

Desde muy chica, siempre pensaba que mi príncipe azul tocaría mi ventana. Sin exagerar, me quedaba dormida soñando como sería ese día.

Hoy, 30 años después, tuve una plática muy interesante con una de mis amigas. Ella, como muchas, tiene una misión clara en su vida: encontrar a su príncipe azul. Mi consejo fue: amiga, tu príncipe azul llegará.

En la misma conversación, otra de las chicas dijo algo que me dejó pensando mucho. “El príncipe azul, no existe”. Como no soy muy cercana a esta muchacha, no me atreví a preguntar más y me quedé bajo la impresión que tal vez ella estaba despechada y que por ahora no creía en el amor. Sin embargo, entre más lo pensaba, mas caí en cuenta que tenía razón. Llegué a la conclusión que el príncipe azul no existe.

¿No existe el príncipe azul?

No. Creo que como tal, no existe. Príncipe azul por su definición debe ser alguien perfecto. Quien me diga que lo es, no me interesa ni escucharlo porque sería aburrido. ¿No creen? Una persona que te diga siempre lo que quieres escuchar, que piense lo mismo que tú, y que de vez en cuando no se enoje, pues no tiene chiste.

Volviendo a la cacería de príncipes, creo firmemente en que cada persona puede encontrar a alguien que lo admire, lo respete, y con quién el tiempo pase tan inadvertido, que nos olvidamos que somos mortales; mi jefe siempre dice “cada quien con su cada cual”. Lo cierto es que no existe una persona cien por ciento perfecta, pero si existe ese hombre, o esa mujer, de quien aprendemos a enamorarnos hasta de sus defectos – Consejos de mi madre, quien lleva 35 años de casada.

Las que encuentran a esa persona, ha encontrado al llamado Príncipe Azul, un ser humano como cualquier otro que tiene poderes especiales sobre nosotras. Si, el poder de hacernos suspirar, de hacernos sentir queridas, el poder de permitirnos viajar con la mente, y el poder darnos felicidad con tan solo su presencia, o más aún, su recuerdo, su aroma.

Es triste escuchar que gran parte de la gente NO está casada con el verdadero amor de su vida; terminan conformándose con tal de no quedarse solos. El miedo de la soledad, es quizá uno de los más terribles que una persona puede experimentar. Ese miedo es la barrera entre la infelicidad y el encontrar a la persona que –al fin del día- te llena completamente y te olvidas de cualquier dolor de cabeza físico o mental que hayas tenido durante el día. La vida se va muy rápido. Me parece que fue ayer cuando soñaba con que el príncipe azul me tocara la ventana. No podemos desaprovechar la vida, creo sin equivocarme, que no ser feliz debería ser uno de los pecados capitales.

Me encantaría escuchar sus historias. Dejen sus comentarios.

Atentamente,

La reina- lo digo porque para mí príncipe eso soy.

Carolina Sarassa

@CarolinaSarassa

www.CarolinaSarassa.com