Los valientes agentes cuadrúpedos de LAX

Detectan drogas, bombas y hasta relajan a viajeros nerviosos
Los valientes agentes cuadrúpedos de LAX
El olfato es la mejor arma de perros como 'Aries' entrenados para detectar armas, bombas y contrabando.
Foto: J. Emilio Flores

Un viajero en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles (LAX) que intentaba pasar a varias tortugas vivas escondidas en sus pantalones logró engañar a varios ojos humanos, pero fue la nariz de “Mela” la que lo delató.

Como Mela, una perrita Beagle, hay cientos de “agentes caninos” especializados en varios tipos de trabajos en LAX: detectar bombas, buscar drogas, animales vivos o alimentos prohibidos, neutralizar sospechosos y hasta proveer terapia para pasajeros nerviosos.

Todo lo hacen por complacer a su entrenador y su única recompensa es una galleta o su juguete favorito.

“Los perros desempeñan una función muy importante aquí en el aeropuerto,” comenta Jill Chen, especialista Agricultora de Aduanas y Protección a la Frontera (CBP) mientras le da unas galletitas a “Mela,” quien demostró su sagaz olfato al encontrar un chorizo escondido en una maleta. Recientemente, uno de estos perritos logró detectar a un hombre que traía doce pajaritos escondidos bajo su ropa. “Estamos aquí para educar al público que muchas veces no saben que hay frutas o semillas que pueden traer enfermedades o son prohibidas”, asegura Chen.

Se emiten multas cuando no se declara cualquier alimento y estas pueden costar desde cientos hasta miles de dólares.

“En los carruseles, donde bajan las maletas, también son una gran ayuda,” comenta Carlos Vega, otro especialista agricultor de CBP, que también es entrenador de un pastor belga.

Fieles compañeros

El agente Roberto Corchado de la Policía de Aeropuertos de Los Ángeles espera que nunca llegue el día en el que su perrita “Bila” y él encuentren lo que buscan diariamente: un poderoso artefacto explosivo en LAX.

Uno nunca sabe, esa bolsa puede ser la que tiene una bomba, ese carro abandonado puede ser el que va a estallar“, comenta Corchado. “Gracias a Dios, Bila no ha encontrado nada de eso… pero ese es nuestro trabajo, evitar que un ataque terrorista vaya a pasar en el aeropuerto.”

La búsqueda de explosivos es un trabajo serio para Corchado y Bila. Los dos comparten largas horas de trabajo y también en su casa, entrenando y perfeccionando su olfato.

“Hay mucha gente que nos quiere hacer mal y LAX está siempre bajo una amenaza de un ataque terrorista,” comenta Corchado quien asegura que Bila, aparte de ser su fiel compañera, es un instrumento esencial para la seguridad de los pasajeros de LAX.

“Comparto más tiempo con esta perrita que con mi propia esposa”, bromea Corchado. Los perros policía viven con los agentes a su cargo.

Mientras recorre el aeropuerto Bila mete su nariz en los basureros y maletines de pasajeros. Un grupo de jóvenes turistas de Inglaterra corren a acariciarla y a tomarse fotos con la perrita que alegremente corresponde con lengüetazos.

Algunos de estos sabuesos tienen olfatos tan agudos que pueden detectar pastillas de nitroglicerina, que ocupan pacientes con problemas cardíacos