Keystone, un contencioso proyecto

La política energética gira alrededor de un oleoducto
Keystone, un contencioso proyecto
Producción de petróleo en las arenas alquitranadas en Alberta, Canadá.
Foto: Shutterstock

Un grupo de senadores demócratas está intentando conseguir los votos necesarios para aprobar junto a los republicanos el proyecto de construcción del oleoducto Keystone XL, que nace en Canadá y pasa la frontera hasta llegar a Nebraska. El contencioso proyecto, apoyado por republicanos, parte de los demócratas la industria del petróleo y los sindicatos, podría salir adelante en una votación prevista inicialmente para hoy pero el presidente, Barack Obama, ha dejado caer, sin ser muy preciso, que podría vetarlo.

Este es un proyecto sobre el que se está haciendo girar la política energética en este momento. Pero, ¿Lo es? ¿Qué es Keystone?

Se trata de una gran conducción para transportar el petróleo que se extrae de las arenas alquitranadas de Canadá en los últimos diez años más o menos. Estas arenas producen un crudo de cara extracción que además no está encontrando un gran mercado por que su distribución no está siendo sencilla.

Según un informe publicado del año pasado que recogía BusinessWeek, el precio del barril de crudo canadiense tendría que estar alrededor de los $65 dólares para que los inversores en este tipo de producción petrolera tengan interés en poner dinero en ella. En septiembre, estos precios rondaban los $74 y con una tendencia de caída.

Quienes están en desacuerdo con este oleoducto, muchos grupos ecologistas y figuras públicas que se han dejado incluso detener en las protestas, apuntan a que la producción de este petróleo es mucho más nocivo que el resto porque emite más dióxido de carbono. Justo en este momento en el que la lucha contra el cambio climático se está reforzando y hasta China se ha comprometido reducir emisiones, este proyecto va a contracorriente.

Obama, ha puesto más énfasis (y dinero) en el desarrollo de energías alternativas mientras ha visto desarrollarse el sector petrolero como nunca gracias al también contoversial fracking.

Quienes están a favor, ven esta construcción como una fuente de empleos (unos 40,000), entre construcción, gestión y servicios.

Obama dice que quiere estudiar más la cuestión y ha señalado que no quiere que se aumenten las emisiones de dióxido de carbono. No en vano fue él quien sacó a China el compromiso de rebajar sus emisiones hace unos días.

Para el consumidor final de gasolina o productos petroleros la diferencia con o sin Keystone no va a ser notable. Una vez que el crudo se conecte a través de este oleoducto al resto de los del país para llegar hasta las refinerías, parte del petróleo irá destinado a la exportación. Además, el precio de la gasolina depende más de la evolución del valor del barril de petróleo Brent que el doméstico (Western Texas)Es decir, que el precio del combustible depende más de los mercados internacionales y lo que allí pase que de la producción de norteamérica