Licencias para indocumentados: esperan más donantes de órganos

Joven latino salvó la vida de cinco personas al donar su corazón, pulmones, riñones e hígado
Licencias para indocumentados: esperan más donantes de órganos
(De i-d) Victor Iglesias y su esposa Bella Iris, Jessie García, Juanita y Laurel Griego (familiares del donante) y Lilibeth Iglesias.
Foto: Suministrada

@aracelimartinez

¿Está preparado? le preguntaron a Víctor Iglesias, antes de entrar a un cuarto donde iba a conocer a los padres de Isaac García, el joven que le donó su corazón.

El anhelo más grande de Víctor, después de su trasplante, era conocer a los padres del muchacho para darle las gracias. Había orado mucho porque llegara ese día.

Fue el 23 enero de 2013 cuando recibió un trasplante de corazón de Isaac García, un muchacho deportista de solo 23 años que murió intempestivamente en Whittier el 19 de enero de 2013.

“Fue un encuentro muy emocional. Entre lágrimas, la mamá de Isaac y yo nos abrazamos mientras le decía ¡gracias por este regalo! Luego abracé a su papá, a la abuelita”, recuerda Iglesias con una emoción tal, que pareciera que viviera el momento de nuevo.

El instante más impresionante fue cuando con la ayuda de un estetoscopio, Laurel Griego y Jessie García escucharon latir el corazón de su hijo Isaac en el cuerpo de Iglesias, residente de Riverside.

Isaac García quien era un marino, graduado de la secundaria Whittier salvó la vida de Iglesias, casado y padre de cinco hijos, al donarle su corazón. Pero también a cuatro personas a quienes donó sus pulmones, riñones e hígado.

Iglesias, un inmigrante guatemalteco de 61 años, era conductor de autobuses a quien a los 39 años le encontraron tres arterias tapadas. En 2009, los médicos le dijeron que ya no podía regresar al trabajo y que no tardaría en necesitar un trasplante. Mientras le encontraban un corazón compatible, durante un año, cargó día y noche, un “compañero de corazón”, un aparato con baterías de diez libras, instalado a través de una cirugía de corazón abierto, que le ayudaba a bombear su corazón.

“En diciembre de 2012, me pusieron en una lista de espera. Yo no paraba de orar. Tu no nos fallas”, le decía al Creador, acongojado, a sabiendas de que para salvarse, alguien debía morir.

El 22 de enero de 2013 lo llamaron para informarle que tenían un corazón. “Cuando desperté de la cirugía me dijeron que tenía un corazón en excelentes condiciones”, recuerda. “Luego, luego sentí un cambio en mi salud”, dice. “He vuelto a jugar fútbol, y escribo poemas y música para evangelizar”, cuenta.

El mes pasado, Iglesias se encontró con los padres de Isaac en las oficinas de One Legacy, la organización no lucrativa que es puente entre donantes y donadores.

“Extraño mucho a mi hijo y quisiera tenerlo con vida, pero me siento bien que haya salvado a otras personas. Lloramos mucho al conocer a Víctor. Yo quería verlo para hablarle de cómo era mi hijo”, dijo Jessie García, padre de Isaac quien comenta que su hijo no estaba inscrito como donador de órganos en su licencia de manejo. “Fue una decisión que tuvimos que tomar en el momento”, cuenta.

Laurel Griego, madre de Isaac dice que se sintió triste y feliz cuando conoció a Víctor Iglesias. “Y también muy agradecida de que un hombre de Dios como él, tenga el corazón de mi hijo. Además salvó la vida de cinco personas en total, y eso me hace muy feliz”.

Iglesias hizo un llamado a todos los hispanos para que se inscriban como donantes de órganos. “Cuando morimos, nuestros órganos sirven mejor en otros, que enterrados”, sostiene. Y recuerda que hay una gran escasez de órganos para los hispanos. “Si no pueden hacerlo al sacar su licencia de manejo en el DMV, vayan al sitio de Internet, DoneVidaCalifornia.Org”, recomienda.

Y dice que el corazón de Isaac le ha dado una nueva pasión por la gente y su familia, tanto que escribió un CD que se llama “un tiempito más”.

“Es realmente muy importante que los inmigrantes que van a solicitar su licencia de manejo por primera vez tomen conciencia que tendrán la oportunidad de registrarse como donantes; y que en caso de muerte pueden salvar hasta ocho vidas”, dijo Charlene Gonzales, directora de la organización Dona Vida California.

En California hay 22 mil personas en la lista de espera por un trasplante, 8,600, son latinos. De ahí la importancia vital de tener más latinos inscritos como donantes.

Los interesados en ser donantes pueden visitar donatelifecalifornia.org

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