El secreto para conseguir una buena suegra

Creo que la palabra nuera, debe ser un derivado de las palabras “no-era” porque señores, a mis 30 años, he escuchado a más de una madre decir: “esa no-era la mujer para mi hijo”
El secreto para conseguir una buena suegra
Creo firmemente que nosotras como mujeres tenemos que entender que los hijos crecen y que es necesario respetar sus decisiones.
Foto: Morguefile

Para cada madre, su hijo así sea gordito, alto, bajito, calvo, panzoncito, es el muchacho más chulo, más lindo del mundo. Claro, cómo no, piensa la suegrita: “es mi hijo”.

Llega el momento crucial cuando Carlitos ya no es un niño. De hecho, ya está como muy grande para seguir viviendo en la casa de sus padres, y le dice a su mamá: “quiero que conozcas a mi novia, con la que me quiero casar”.

En ese instante, pareciera que el mundo se acabó y la madre, consciente o inconscientemente le declara la guerra a la muchacha; en ocasiones, hasta sin haberla conocido.

Creo que la palabra nuera, debe ser un derivado de las palabras “no-era” porque señores, a mis 30 años, he escuchado a más de una madre decir: “esa no-era la mujer para mi hijo”.

Mi madre siempre me ha dicho que el secreto para conseguir una buena suegra es tener un mal marido. ¿Cómo? Sí. Si el hijo no estudia, no trabaja, es mala persona, la suegra, con tal de encontrarle esposa a su muchacho se porta de maravilla con la nuerita. Pero, si el hombre es trabajador, guapo, simpático y por ahí tiene unos cuantos dolaritos en el banco, la suegrita saca las garras y esto termina siendo una pelea de gatos.

Suegra vs Nuera

La fórmula es simple: ¿quiere buena suegra? Cásese con un mal hombre. ¿Quiere buen esposo? Aguántese la suegra porque lo más probable es que intente hacerle la vida imposible.

En estas épocas navideñas, cuando las familias se reúnen a celebrar el día de acción de gracias, navidad, año nuevo; en más de un hogar se escuchan gritos, llantos y hasta cerradas de puerta en la cara.

¡Con tu mamá yo no voy! ….!Y con la tuya tampoco!

Las personas que tienen buenos suegros realmente no saben que son los ganadores del premio mayor. Es que es tan difícil encontrarlos como ganarse los seis numeritos mágicos de esa lotería. Mi madre siempre me cuenta la pesadilla que vivió cuando la suegrita la atormentaba diciéndole mentiras acerca de las ex novias de mi padre.

A otras, les ha pasado peor, han tenido que decirle a su marido lo impensable: “o tu mamá, o yo”. Eso, amigas, jamás debería de ser una pregunta, pero en casos, parece que es necesario.

Creo firmemente que nosotras como mujeres tenemos que entender que los hijos crecen y que es necesario respetar sus decisiones. Al final del día, si un hombre está muy enamorado y le toca decidir entre hacerle caso a la mamá o la mujer, lo más probable es que se incline por la esposa.

Mi abuela solía decir, “el día en que uno de mis hijos se case yo estaré feliz porque ese día tendré una hija más”, y creo que así debe ser. Muchas madres piensan que haciéndole la vida imposible a la pobre muchacha están ganando una batalla. En realidad, las que pierden son ellas, ya que se pierden de las navidades, cumpleaños y nacimientos de nietos; no sólo pierden esa batalla, sino que pierden a sus hijos.

Mi consejo es: señora, no le haga la vida imposible a su querida “no-era”, quiérala, respétela y verá como su vida será mucho mejor. Para ustedes chicas, no olviden que usualmente el hombre que es buen hijo, termina siendo un buen esposo.

En esta navidad, propongo hacer una tregua con la suegra, para poder disfrutar de una buena cena en familia, y evitarnos los escándalos que en esta época del año creo que sobran.

!Salud por las suegritas!

Espero sus comentarios,

Carolina Sarassa

@CarolinaSarassa

www.CarolinaSarassa.com