Ataja ejercicio la demencia

La actividad física contribuye a desacelerar el deterioro progresivo que conlleva el Alzheimer
Ataja ejercicio la demencia
El ejercicio físico y las relaciones interpersonales afectan de manera positiva a la salud mental.
Foto: Archivo / Shutterstock

Aunque aún no se ha descubierto la forma de prevenir ni curar la enfermedad de Alzheimer, el ejercicio contribuye a que el deterioro sea menos acelerado y evita el riesgo de padecer algún otro tipo de demencia como la vascular.

El lema del Día Mundial del Alzheimer 2014 (que se celebró el pasado septiembre), “Demencia: ¿Podemos reducir el riesgo?”, es el resultado de un creciente interés internacional respecto a las acciones que han demostrado tener un efecto protector en contra de las demencias.

Luis Miguel Gutiérrez Robledo, director del Instituto Nacional de Geriatría (Inger), destaca que el factor de riesgo número uno para padecer una demencia es la edad y ésta no se puede modificar, pero, explica, sí podemos prevenir el impacto de muchos de los determinantes a través del tiempo.

“La incidencia de demencia se duplica cada cinco años a partir de los 60, si pudiéramos diferir la incidencia cinco años pues estaríamos hablando de reducir los casos a la mitad”, estima.

Adela Hernández Galván, presidenta de la Federación Nacional de Alzheimer, detalla que las demencias son un conjunto de diferentes enfermedades que causan síntomas muy similares.

“La enfermedad de Alzheimer es el principal tipo de demencia, la que se presenta con más frecuencia, pero también hay demencia vascular, frontotemporal, de cuerpos de Lewy, de Korsakoff”, señala.

Introducir actividad física previene y hace más lento el proceso de deterioro, agrega por separado Gutiérrez.

“Tal vez tiene que ver con factores asociados como la socialización y la puesta en marcha de mecanismos de memoria relacionada con los patrones de movimiento. El aprendizaje de esos nuevos patrones de movimiento y su ejecución sistemática tiene un efecto favorable”, asegura.

No se trata de jugar un partido de futbol cada sábado, sino de realizar por lo menos 30 minutos de actividad física al día como un hábito para mantener la salud cardiovascular; y es que, señalan los especialistas, lo que sirve para cuidar al corazón, sirve también para cuidar al cerebro.

“Es posible obtener un beneficio muy significativo a partir de reducciones en factores de riesgo que ya se reconocen como claramente asociados a la demencia, en particular el sobrepeso y el síndrome metabólico en la edad media de la vida, la hipertensión y cada vez más claramente la diabetes. Esas afecciones son factores de riesgo claramente asociados con la demencia”, sostiene Gutiérrez