Del recetario conventual

Las monjas que cocinaban y servían a los políticos y al clérigo crearon ricos platillos clásicos de la gastronomía mexicana
Del recetario conventual
Foto: Fotos: Reforma

La cocina de las monjas era principalmente para consumo propio, pero ocasionalmente se servía para homenajear a realeza, gobernantes o jerarcas eclesiásticos o se ofrecía en pequeñas ventas.

“No hay pruebas palpables de que esta comida se conociera en otro lugar que no fuera la corte, o en las casas de quienes pudieran pagarla”, comenta el etnohistoriador Alberto Peralta, de México.

“Esta cocina se hizo pública después de la Reforma, cuando se desamortizaron los bienes eclesiásticos y las mandaron a la calle. A las monjas no les quedó de otra mas que vender comida para subsistir”, agrega, y desde allí varios de los platillos se han convertido en muchos de los clásicos de la cocina mexicana.

Aquí la receta de algunos de los que están presentes en la época decembrina, como el Rompope y los buñuelos de rodilla.

¡Anímate a prepararlos!

<img src="/wp-content/uploads/2014/11/IMPORT01_311309997_EP_-1_0.jpg" caption="

Pipián /Reforma

“/>

<img src="/wp-content/uploads/2014/11/IMPORT01_311309997_EP_-1_1.jpg" caption="

Buñuelos de rodilla /Reforma

“/>