Cuando los hijos se transforman en padres

Consejos para las personas que cuidan a personas ancianas o enfermos
Cuando los hijos se transforman en padres
Cuando los padres envejecen, cambian los roles y los hijos cuidan de ellos.
Foto: Shutterstock

virginia.gaglianone@laopinion.com

Cuando somos niños, nuestros padres son nuestros héroes, nuestra tabla de salvación. Sabemos que podemos despertarlos en medio de la noche para que espanten nuestras pesadillas; que podemos confiarles nuestros sueños y nuestros miedos; que siempre podemos volver a ellos cuando la vida duele y los amigos nos dan la espalda.

Pero eventualmente el cuerpo se cansa, los años pesan y los roles se revierten. Cuando nuestros padres envejecen, somos nosotros quienes debemos convertirnos en héroes. Y una vez más, recurrimos a ellos para aprender de sus años de paciencia y sacrificios que quizás no supimos apreciar cuando éramos niños.

Cuidar a un padre anciano o enfermo no es fácil. Más allá del amor y las buenas intenciones, las demandas pueden ser abrumadoras. Es esencial que el cuidador o cuidadora preste atención a su propia salud, si quiere hacer un buen trabajo.

Teresa Hernández descubrió la importancia de tomarse tiempo para sí misma, cuando se hizo cargo del cuidado de su madre de 93 años, que padece demencia. La cuidadora dijo que trata de reservar tiempo para meditar y ejercitar.

Hernández y su hija de 26 años se mudaron a la casa de la anciana para poder atenderla. Al ser madre soltera, Hernández siempre tuvo una relación muy cercana con su hija, pero desde que ambas se mudaron juntas para cuidar a su madre, la relación se fortificó aun más.

“Todas estamos aprendiendo. Aprendo de mi madre, aprendo de mi hija”, explicó Hernández y destacó la importancia de conservar el sentido de humor y poder reírse en familia, de vez en cuando.

“Trato de simplificar la vida lo más posible”, agregó. Hernández indicó que en lugar de concentrarse en los aspectos negativos, aceptó la situación tal como es. “Por supuesto que afectó mi vida, pero lo hago de corazón”.

Según información de AARP, casi 44 millones de estadounidenses, ó 1 de cada 5 adultos,

cuidan a un pariente o amigo mayor de 50 años. Los cuidadores hispanos tienden a ser mujeres, y muy a menudo, la necesidad de cuidar a un familiar ocurre durante su mejor momento profesional y al mismo tiempo que deben cuidar a sus propios hijos.

“Es mejor tomarte un descanso si puedes, ya que cuidas dos vidas”, aconsejó Wendy Lustbader, oradora y coautora de la guía práctica Cuidar a familiares que envejecen. Numerosos estudios encontraron que los cuidadores tienden a ser más vulnerables a las enfermedades.

La organización AARP ofrece una guía en español que puedes descargar de la internet con consejos e ideas para los cuidadores. Según la organización, estos son los cinco pasos que debes considerar antes de hacerte cargo de un ser querido:

Inicia la conversación: No esperes a una crisis para tratar el tema del cuidado.

Forma un equipo: No desestimes la ayuda y participación de familiares, amigos y organizaciones de ayuda.

Elabora un plan de prestación de cuidados: Esto te ayudará a responder más rápida y efectivamente a posibles problemas y emergencias.

Busca apoyo: Muchas situaciones requerirán de información y recursos. Infórmate sobre organizaciones y profesionales que puedan ayudarte.

Cuidate a tí misma: No descuides tus necesidades y tu salud.

Estas son algunas de las señales de que necesitas apoyo y colaboración para cuidar a tu ser querido:

*Problemas de concentración

*Ansiedad, depresión e irritabilidad

*Falta de energía

*Sentimientos de resentimiento, irritabilidad e impaciencia hacia la persona que estás cuidando.

Cuando sientas una o más señales, intenta algunas de estas estrategias:

*Aprende a pedir y a aceptar la ayuda de otros. Recuerda que no puedes hacerlo todo, aprende a delegar, y a compartir responsabilidades.

*Sé más “egoísta”. Separa por lo menos 30 minutos por día solo para ti. Sal de la casa por un rato.

*Visita amigos y comparte con ellos tus sentimientos.

*Cuida tu salud. Sal a caminar con regularidad. Tómate tiempo para meditar y relajarte. No descuides tu alimentación y las horas de sueño.

* Busca un grupo de apoyo. Pueden ser familiares o amigos con quien compartir tus preocupaciones, o grupos de cuidadores en tu misma situación.

AARP: Recursos para personas mayores de 50 años. Puedes visitar el sitio: aarp.org/cuidar o llamar al 1-888-971-2013.

Eldercare Locator: servicio público para encontrar servicios en todo el país. Puedes visitar el sitio: eldercare.gov o llamar al 1-800-677-1116.

Alianza nacional de cuidadores: ofrece información y recursos. Puedes visitar el sitio caregiving.org