Editorial: Ayer Ferguson, hoy Nueva York

Editorial: Ayer Ferguson, hoy Nueva York
Protestas en Union Square, Nueva York, tras la decisión del Gran Jurado en el caso Garner.
Foto: Humberto Arellano, El Diario NY

Todavía no se apagó el fuego en Ferguson, Missouri, causado por la decisión de un Gran Jurado de no presentar cargos contra un policía blanco responsable de la muerte de un afroamericano, cuando algo parecido ocurrió en Nueva York.

Eric Garner presuntamente vendía cigarrillos en la calle. Fue detenido por el oficial Daniel Pantaleo quien le aplicó una maniobra de asfixia, ilegal en las normas de la policía de Nueva York. Hay vídeos que muestran cómo el sospechoso es subyugado, se escucha cómo se queja que no puede respirar —Garner era asmático- y se ve cómo no es atendido de emergencia al yacer inconsciente en el suelo. Garner murió posteriormente en el hospital.

El médico forense de la ciudad de Nueva York determinó que la presión ejercida por los policías sobre el cuello y el pecho en la maniobra contra el suelo fue la causante de la muerte.

Se sabe la causa clínica de la muerte de Garner, se acepta que el policía actuó de una manera prohibida por la misma policía —por haber causado muertes en el pasado- y que esa maniobra es la eventual responsable del deceso. Sin embargo, un Gran Jurado no halló una “causa razonable” para presentar cargos, de muchos que había , contra Pantaleo.

Otra vez el sentimiento de injusticia se siente en la comunidad afroamericana, y de minorías. La percepción de que los policías son inmunes y no hay quien los responsabilice de sus actos perjudica la confianza que debe existir entre las fuerzas del orden y la población que protegen.

Tanto en Missouri como en Nueva York fueron Gran Jurados los que tomaron esta decisión. Además de la acción individual de Pantaleo, está en cuestión si es el sistema es el que dificulta la presentación de cargos a un policía. ¿Es una cuestión de los jurados que ponen más valor al testimonio de un policía? ¿Es el fiscal que -depende de la policía en sus investigaciones— consciente o inconscientemente presenta casos débiles contra los oficiales?

Sean los motivos que fueren, las decisiones como la tomada en Nueva York deja el sabor amargo de una injusticia que tiene connotaciones raciales. Ayer fue en Ferguson, hoy en Nueva York y mañana será en otro lugar el que nos recuerde que falta mucho por hacer con la policía, la justicia y las relaciones raciales.

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