La Víbora: no te creerás lo que te contamos de tus famosos favoritos

La Víbora: no te creerás lo que te contamos de tus famosos favoritos
Sofía Castro engalana la portada de '¡Hola!'./
Foto: Agencia Reforma

La Víbora

Me encanta México. Es un país donde lo absurdo parece cada vez lo más normal.

¿De cuándo a acá una doña nadie puede ser portada de una revista? Por favor, que alguien me explique los méritos que pudo haber tenido una mujer insípida e insignificante para ocupar la tapa de “¡Hola!”.

Bueno, ahora que lo pienso, no se necesitan de muchos atributos para que alguien como Sofía Castro “engalane” esa insufrible publicación. Es más, son la una para la otra.

¡Oops! Se me olvidaba decirles que esta gran desconocida es hija de Angélica Rivera, la flamante y gastalona primera dama mexicana. Y bueno, de paso tiene un padrastro digno de avergonzar a cualquiera: el presidente de México.

Quiero pensar que esta muchachita de 18 años fue elegida para posar para una portada solo porque es “hija de”, porque la verdad, en las últimas semanas no ha hecho más que echar más leña al fuego al espinoso caso que rodea a su madre y a su familia política.

¿O será que Sofi ya empezó a hacer su cochinito para, como su mamá, construir una mansión… multimillonaria?

Ja, ja, ja. Permítanme que me ría. Dice mi querida Thalía que es adicta al sexo. Y que por suerte su marido, que bien podría ser su bisabuelo, también.

Ay, pero es que no puedo dejar de reír.

Dijo la diva wanna be que el disco que ahora promociona, “Amore mío”, es su disco más sexual (OMG!), y que así como el disco ella es igual de cachonda.

Miren, no quiero generalizar, pero estadísticamante hablando, después de los 50 la cosa sexual ya no anda muy bien en una gran cantidad de hombres, y no creo que Thalis sea de las suertudas que pueden presumir que a los casi 70 tiene un marido potente.

Pero si me dice que Tommy se echa unas tres cajas de viagra a la semana se la creo. Así cualquier abuelito puede hasta con tres veinteañeras.

¿Y qué onda con Itatí Cantoral? Para teatros los de esta señora, ¿a poco no?

Y no me refiero a sus actuaciones en las tablas, precisamente, sino a su afán por negar lo que a luces se nota: que le gusta entrarle duro y sabroso al trago.

Ah, pero sale muy digna a decir que no es verdad, que como madre de familia tiene una responsabilidad con sus hijos y que bla, bla, bla.

Quizá no se ha dado cuenta de las decenas de memes que circulan en las redes en los que se hace referencia a su vicio.

Además hay gente y actores que la han visto entrar al escenario casi a cuatro patas.

Yo digo: ¿no es más fácil aceptarlo que seguir negando lo que es evidente? Mientras tanto, que Itatí nos siga divirtiendo con sus memes