Mares y Ortiz pelean contra su pasado cada uno a su manera

Abner Mares y Víctor Ortiz quieren enterrar fantasmas de derrotas dolorosas en sus combates del 13 de diciembre
Mares y Ortiz pelean contra su pasado cada uno a su manera
Dos que quieren demostrar que sus nombres siguen pesando.
Foto: Golden Boy Promotions

Abner Mares y Víctor Ortiz tienen en mente la misma meta, el mismo objetivo, la diferencia está en la forma en que lo expresan al analizar su pasado.

“Quiero volver a ser el mejor de mi categoría pero entiendo que debo ser humilde, he aprendido que no soy invencible”, dijo Mares.

“Voy a volver a ser campeón del mundo, el pasado no me interesa, verán de lo que les estoy hablando en mi próxima pelea”, dijo Ortiz.

Ambos boxeadores, que serán parte de la cartelera del 13 de diciembre en Las Vegas, en la que la pelea estelar es entre Amir Khan y Devon Alexander por el título “plata” de peso welter de la AMB, se presentaron ayer en el gimnasio de Abner Mares, ubicado en la ciudad de Bell Gardens.

La función a efectuarse en la capital del juego significa para Mares y Ortiz la oportunidad de demostrar que sus más recientes derrotas no son obstáculo para que sus nombres vuelvan a ser grandes luces de marquesina.

En su intento por recuperar el camino que lo lleve de nueva cuenta al protagonismo, Mares enfrentará a José Ramírez en una pelea a 10 rounds en peso pluma.

La carrera del originario de Guadalajara, Jalisco, alcanzó su punto máximo cuando sumó 26 victorias (14 KO), y un empate, marca que lo llevó a obtener tres títulos mundiales en tres categorías distintas.

Su exitosa carrera tomó la ruta equivocada cuando en agosto del año pasado sufrió una sorpresiva y fulminante derrota ante los puños de Jhonny González.

“Esa derrota me enseño muchas cosas, me hizo reflexionar”, dijo Mares.

“Antes de ese pelea con Jhonny González, yo me sentía invencible, indestructible, y que con solo subir al ring iba a ganar mis peleas”, confesó.

Mares dijo que Jhonny González le dio la mayor lección de su vida profesional al hacerle ver que un boxeador sin hambre de triunfo no puede llegar lejos.

“La palabra hambre es clave para mí, llegó un momento en que la dejé de sentir, pero ahora siento ese deseo de volver a ser reconocido como el mejor el mundo”, comentó el boxeador de 29 años de edad.

“Siento esa hambre de ser el número uno pero también sé que debo de ir paso a paso, no pensar en rivales a futuro sin antes ganar mi próxima pelea”, explicó.

Víctor Ortiz tenía el mundo a sus pies y una legión de seguidores que lo catalogaban como el mejor peso welter de su generación.

Todo iba por buen camino para el mexicoamericano hasta que en octubre de 2011 vino la controvertida pelea contra Floyd Mayweather.

En esa contienda, Ortiz le propinó un artero cabezazo a Maywetaher, afrenta que la leyenda viviente del boxeo se cobró rectándole a “Vicious” un nocaut que lo hizo quedar en ridículo.

Tras perder con Mayweather, Josesito López le rompió la quijada a Ortiz y Luis Collado pareció condenarlo al retiro.

“Yo no pienso en el pasado, eso está entre ustedes los periodistas, yo ya pasé esa página”, dijo Ortiz cuando se le preguntó qué lecciones positivas había aprendido de esas derrotas.

Ortiz (29-5-2), no gana una pelea desde que en abril de 2011 venció por decisión dividida a Andre Berto.

Después de esa victoria, Ortiz sufrió derrotas consecutivas ante Mayweather, López y Collado, situación que el pelador de 27 años no encuentra como obstáculo para tratar de subir a la cima una vez más.

“Volveré a ser campeón el mundo, de eso no me queda duda, volveré a ser el mejor, ya lo verán”, aseguró Ortiz (29-5-2), quien en la función del 13 de mayo en el MGM de Las Vegas enfrentará en una pelea a ocho rounds a Manuel Pérez (21-10-1).