Devoción

Miles de fieles caminan junto a la Virgen Morena en Los Ángeles

El desfile, el más antiguo en el Este de Los Ángeles incluyó la participación de decenas de carrozas alegóricas al cerro del Tepeyac,.
El desfile, el más antiguo en el Este de Los Ángeles incluyó la participación de decenas de carrozas alegóricas al cerro del Tepeyac,.
Foto: fotos: j. emilio flores

Especial para La Opinión

Miles de fieles del Sur de California participación ayer en la procesión anual número 83 en honor de Nuestra Señora de Guadalupe.

El desfile, el más antiguo en el Este de Los Ángeles incluyó la participación de decenas de carrozas alegóricas al cerro del Tepeyac, donde se apareció la Virgen de Guadalupe al indio Juan Diego Cuauhtlatoatzin (“El Águila que habla”), el 12 de diciembre de 1531.

Literales ríos de devotos de la “Reina de México” y “Emperatriz de América” apostados en las aceras, pagaron mandas o promesas a la Virgen, en señal de agradecimiento por favores recibidos.

“Nosotros no podíamos tener familia”, dijeron Elizabeth y Francisco Sandoval. “Las bendiciones de Dios se multiplicaron y hoy tenemos cinco hijos”. Ellos son: Elena, Duaris, Dianexi, Juanita y Modesta.

Desde la salida en la intersección del bulevar Ford y la avenida César Chávez, el sonido de tambores alegró las ejecuciones de matachines, concheros y danzantes aztecas provenientes del menos 20 parroquias y centros de detención en la Arquidiócesis de Los Ángeles.

“La Virgen nos cuida y protege a nuestras familias”, expresó el arzobispo de Los Ángeles, José H. Gómez. “Nos protege para que las familias puedan vivir en paz con los valores de la fe y así todos podamos sentir el amor de Dios”.

Por más de tres horas, unas 30 mil personas de distintas nacionalidades presenciaron la tradicional peregrinación bautizada como “Familias unidas bajo el manto de María”, que culminó con una misa multitudinaria en el estadio del Colegio del Este de Los Ángeles.

“La Virgen de Guadalupe es el punto de unión en el abrazo de Dios a los hombres”, opinó la brasileña Gildecele Silva, residente de Los Ángeles. “Mi devoción hacia la virgen nació cuando leí en internet la historia de sus apariciones en México”.