‘Y ésta es mi familia’

Las celebraciones navideñas pueden ser un buen momento para presentar a tu pareja
‘Y ésta es mi familia’
Antes de introducir a tu pareja, explícale las costumbres de las familias latinas, para que no lo sorprendan.
Foto: Shutterstock

Tarde o temprano en una relación, llega el momento de conocer a la familia de tu enamorado. Puedes buscar pretextos para postergar el encuentro, pero eventualmente tendrás que enfrentar la situación.

¿Por qué no buscarle el aspecto positivo?

Por un lado, si tu pareja quiere que conozcas a su familia, es porque está considerando una relación más permanente. Por otro, conocer a los padres te dará una idea de cómo se verá tu novio dentro de 20 años. Si por ejemplo el padre de tu enamorado es un señor mayor muy atractivo, tienes la esperanza de que su hijo siga sus pasos. Si por el contrario, existen posibilidades de que tu novia, que ahora que es joven y bonita, termine pareciéndose a esa mujer desagradable que te acaban de presentar como a su madre, al menos estarás alertado del futuro en el que te embarcas.

Si ya vienes postergando conocer a su familia por mucho tiempo, probablemente no puedas escaparle a estas fiestas navideñas.

Compartimos algunos consejos que te ayudarán a dar una excelente primera impresión y harán que tu pareja se sienta orgullosa de ti.

* La ofrenda acostumbrada. Siempre es un buen gesto llegar con algo en las manos. Puede ser un plato especial que hayas preparado, un vino, incluso un ramo de flores para la mamá de tu pareja.

* Una cena a la vez. Digamos que diste una buena primera impresión y que todos te están tratando como a una más de la familia: recuerda que aun no lo eres. Nunca conviene entrar en confianza demasiado rápido, ni compartir la historia de tu vida en el primer día. Ya habrán – o no- otras ocasiones para hacerlo.

* Demasiado esfuerzo. Cuando tratamos de quedar bien, muchas veces terminamos fingiendo y damos una imagen falsa de quienes en realidad somos. Relájate y sé auténtica. Por la misma razón, evita coquetear con el padre, tío o hermanos, para tratar de verte más linda. Nunca falta el familiar desubicado que no sabe cuándo parar y que puede arruinar la noche, o hacerte sentir incómoda. Ni que hablar si el desubicado es el padre de tu pareja.

* No te la pases hablando por teléfono o texteando durante toda la cena. Puede parecer obvio, pero para muchos no lo es. Si la fuerza de atracción que tiene tu celular es poderosa, apágalo y déjalo en el bolso.

Hay personas que conservan sus tradiciones culturales más que otras, y esto se ve particularmente durante las celebraciones de fin de año. A la hora de conocer a los padres de tu pareja, tienes que recordar que su familia puede tener diferentes costumbres y tradiciones a las que estás acostumbrada.

Si tu pareja es un inmigrante llegado a EEUU hace pocos años, o si proviene de una familia hispana numerosa, probablemente conserve muchas de sus tradiciones y costumbres.

Si por el contrario eres tú la inmigrante orgullosa de sus raíces y quieres que tu pareja conozca a tu familia, cuéntale de algunas costumbres y modalidades latinas antes de la fiesta, así se siente más cómodo llegado el momento.

* Algo íntimo, sólo para la familia. La mayoría de las veces, cuando los latinos hablan de la familia, no se refieren sólo a padres, hijos y una abuela ocasional, sino también a todos los tíos, primos, sobrinos segundos, amigos de la infancia y vecinos “que son como de la familia y a quienes también llamamos tíos, aunque no lo sean”.

Prepárate para una mesa grande, niños corriendo por todas partes y conversaciones en las que varias personas hablan al mismo tiempo – y sorprendentemente se entienden.

*¿Y el pavo? La nacionalidad de tu pareja va a determinar el menú de la celebración. Desde tamales o hallacas, pasando por pasteles de yuca, hasta vitel toné, lechón o incluso pulpo, sea cuál sea la nacionalidad de tu pareja, tendrás la oportunidad de probar comidas deliciosas y diferentes.

Prepárate para que la madre y la abuela te vuelvan a llenar el plato cada vez que vean que estás por terminar, una y otra y otra vez.

En tiempo latino. El horario y calendario de las familias hispanas también es un poquito diferente. Por empezar, en la mayoría de los casos, los regalos se abren el 24. A los inmigrantes les gusta tanto regalar y recibir regalos que no se pueden esperar hasta el 25. Y porque de veras les encanta regalar, vuelven a hacerlo dos semanas después, para el Día de Reyes, quienes son tan o más generosos que el mismo Santa Claus.

En cuanto al horario, si has estado en una relación suficientemente larga con una persona latina, como para que te presente a su familia, ya deberías saber que la celebración de las 5:00 p.m. no empieza hasta las 7:00 u 8:00 p.m., y que si por casualidad tienes un compromiso previo y no puedes llegar hasta pasadas las 10:00 p.m. , tampoco hay ningún problema, porque las fiestas duran toda la noche.