Un funeral digno para los restos de más de mil personas

Sepultan en Los Ángeles los restos de 1,489 personas cuyos restos no fueron reclamados
Un funeral digno para los restos de más de mil personas
Representantes de varias religiones asisten al servicio fúnebre realizado en el Cementerio del condado de Los Ángeles.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

@LaOpinionLA

Un total de 1,489 personas, cuyos restos fueron incinerados y guardados en la morgue del Condado de Los Ángeles por tres años esperando que las autoridades encontraran a sus familiares o bien que nunca fueron reclamados por éstos, fueron enterrados esta semana en una emotiva ceremonia.

Alrededor de 100 personas se dieron cita el miércoles por la mañana en el Crematorio y Cementerio del condado de Los Ángeles en Boyle Heights para el entierro en una tumba común. Hubo plegarias, música y palabras de recuerdo.

“Estos individuos que enterramos y honramos hoy (el miércoles) tuvieron sueños y deseos y por diferentes razones llegaron a este punto en la vida, pero eso no quiere decir que no merecen un entierro digno”, dijo el supervisor del condado de Los Ángeles Don Knabe.

El condado de Los Ángeles realiza esta ceremonia desde 1896.

Los restos enterrados esta semana eran de personas que fallecieron en 2011. La mayoría de ellos fueron identificados, pero por alguna razón u otra no se logró localizar a sus familiares o estos no pudieron o quisieron hacerse cargo de sus restos.

“La mayoría de estas personas estaban desconectadas de sus familias por algo que pasó en el pasado o debido a que emigraron de otro estado o de otros países”, dijo el padre Chris Ponnet, director de cuidado espiritual en el Centro Médico LAC-USC.

“Algunas familias deciden no reclamarlos ya sea porque hay mucho dolor entre ellos o por razones económicas”, agregó Ponnet.

Sin embargo, también hay otros que mueren sin ser identificados—quizá fueron desamparados o sus huellas dactilares no aparecen en ninguna base de datos.

“Hoy celebramos sus vidas, sus recuerdos y oramos por sus familiares que todavía los están buscando para que algún día se den cuenta que sus seres queridos están enterrados aquí”, Ponnet.

El evento está abierto al público en general y Michelle Carr, residente de Echo Park, fue una de las personas que asistió a la ceremonia de esta semana.

“Me emocionó hasta las lágrimas”, dijo Carr, quien decidió asistir después de ver un documental sobre el evento.