Familia unida conquista el regalo de la vida para su hija

Madre cuenta cómo su hija logró ganar la batalla contra el cáncer

Desde hace dos años que las navidades de Susana Verduzco tienen un significado especial. Y es que el 20 de diciembre de 2012, ella y su familia se enteraron de que su hija Susy le había ganado la batalla al cáncer.

“Fue el mejor regalo que pude haber recibido”, aseguró la inmigrante de Colima, México. Lejos quedaron el shock del primer diagnóstico y la desesperación inicial de no saber qué hacer. Hoy, Susy de la Cruz es una joven de 19 años, que en enero comenzará sus estudios de medicina en la universidad.

Todo comenzó tres años atrás cuando la adolescente de entonces 16 años amaneció con una bolita en el cuello, del tamaño de una uva.

En un principio, los doctores creyeron que se trataba de una inflamación de las amígdalas. Pero al ver que los antibióticos no hacían efecto, ordenaron otros estudios.

En el oncólogo, Verduzo escuchó el peor diagnóstico que una madre puede llegar a escuchar.

“Cuando una oye la palabra cáncer, tantos sentimientos encontrados pasan por la cabeza. Sentí tristeza, dolor, y un miedo que me paralizó”, recordó. Verduzco dijo que en el momento la sorprendió la valentía de su hija.

“Susy miró al médico y le preguntó ‘¿me voy a morir?’ y después, con los ojitos llenos de lágrimas, le volvió a preguntar ‘¿cuánto tiempo me queda de vida?’. Yo la miraba y no podía creer la valentía de mi niñita”, recordó. “Es muy difícil para cualquier padre ver que su hijita, una adolescente llena de sueños, tenga que enfrentar el tema de la muerte”.

Susy fue diagnosticada con Linfoma de Hodgkin, un cáncer del sistema linfático.

La familia inmigrante había llegado a Texas, un año atrás y la noticia de la enfermedad de Susy los encontró sin seguro médico.

“No sabíamos cómo le íbamos a hacer”, recordó Verduzco. Su hermana, que es enfermera, había oído del Hospital de investigación para niños St. Jude y se los recomendó.

“Cuando un niño es diagnosticado con una enfermedad terminal, es un shock muy grande para la familia”, indicó Evelyn Medero, Directora de desarrollo multicultural de St. Jude. Medero explicó que más allá del aspecto médico, las familias deben resolver asuntos de seguro médico, transporte para realizar el tratamiento, hospedaje, e incluso del cuidado de los hermanos del paciente que deben seguir yendo a la escuela.

“La familia del paciente también necesita el apoyo emocional que le puedan brindar desde psicólogos hasta capellanes”, indicó Medero.

Susy fue admitida en el St.Jude donde recibió su tratamiento de quimioterapia y radiaciones. El hospital también le proveyó a la familia el transporte cada vez que viajaban desde Texas hasta Memphis para hacer el tratamiento, el hospedaje y la comida.

“El porcentaje de familias latinas sin seguro médico es alto y St. Jude puede pagar por su tratamiento, transporte y hospedaje, a través de donaciones de corporaciones como Domino’s Pizza y de individuos particulares. Desde que el hospital abrió sus puertas 50 años atrás, el índice de supervivencia de los niños con cáncer ha aumentado del 20% al 80%.

“Todos ayudan con su granito de arena, y cada dólar siempre es muy bien aprovechado”, aseguró Medero.

Verduzco dijo que la experiencia de su hija le abrió los ojos y le enseñó a valorar cada segundo que le da la vida.

“Puede parecer irónico, pero la enfermedad nos cambió la vida para bien. Nos unió como familia y nos enseñó a valorar las cosas que realmente valen la pena.

Para más información puedes visitar la página de internet st.jude.org/español o 1-800-877-4159.