A río revuelto… ganancia de los Salinas

Edgar Muñoz escribe el blog "La Huella"

En medio de un deteriorado ambiente político en México, donde el Presidente Enrique Peña Nieto y personal cercano a su gabinete, están envueltos en escándalos de posible conflicto de interés en la adquisición de propiedades con una empresa a quien le daban millonarios contratos (Grupo Higa), se da a conocer que Raúl Salinas de Gortari, hermano del expresidente de México, quedó exonerado de enriquecimiento ilícito por 20 millones de dólares y tendrán que regresarle por lo menos 23 propiedades que la autoridad tenía embargadas y que nunca le comprobó su origen corrupto a pesar de que el llamado “hermano incómodo” era empleado del gobierno y después no hizo otra cosa que estar en la cárcel por 10 años.

Personalmente fui testigo cuando Raúl Salinas de Gortari salió del Penal Estatal de Almoloya de Juárez (Almoloyita) el 14 de junio de 2005. Todavía con su traje café de recluso, Raúl, flanqueado por sus hijos y su entonces esposa, que siempre vestía impecable y elegante, Paulina Castañón, bajaron las largas escaleras del reclusorio con un rostro de alivio luego de permanecer una década preso por la autoría intelectual del homicidio a su excuñado, José Francisco Ruiz Massieu.

Pero también conocí, siendo corresponsal de noticias para Estados Unidos, la finca “El Encanto”, donde el entonces Fiscal de la Procuraduría General de la República, Pablo Chapa, sembró cadáveres para inculpar a Raúl. El proceso judicial no sólo destapó la pelea de “perros y gatos” (violencia doméstica) de la familia Salinas de Gortari sino su gran fortuna (todo consta en los expedientes judiciales).

Raúl Salinas como director de Conasupo (Compañía Nacional de Subsistencias Populares), adquirió 41 propiedades en 9 estados del país. Entre esas fincas se encuentra la hacienda “Las Mendocinas”, ubicada a las faldas del volcán Popocatépetl, en el estado de Puebla. A decir de María Bernal, exnovia de Raúl, en medio de la hacienda había una plaza, alrededor una capilla y la casa, que tenía candiles de araña en el techo. Al menos 50 personas trabajaban como servidumbre para la propiedad que contaba con autos antiguos, cuadros de El Greco, caballos y un lago.

Tampoco hay que olvidar, los viajes en aviones particulares del ingeniero Raúl Salinas a Tanzania de safari para cazar leones, leopardos y su diversión por matar elefantes en África. La elaboración de pasaportes falsos y las cuentas millonarias en Suiza, donde también se le fincó el delito de lavado de dinero pero tampoco la autoridad mexicana le pudo comprobar su presunto origen ilícito a pesar de que los recursos de Raúl sobrepasaban con mucho a sus ingresos como funcionario. (Su hermano Carlos Salinas fue Presidente de México de 1988-1994).

Este último juicio que salió triunfante Raúl Salinas después de 19 años de peleas en tribunales, lo dio una Magistrada de vacaciones, Martha del Cármen Hernández, exsubprocuradora del Estado de México cuando Enrique Peña Nieto era Gobernador del Estado y ahora fue premiada al ascenderla a consejera de la Judicatura Federal. A río revuelto…

edgar.munoz@nbcuni.com

edgarmunoz.com