El cuidado de la piel según la edad

Cada etapa de la vida requiere hábitos y productos diferentes

Nuestra piel cambia a través de los años y en cada etapa de la vida requiere un cuidado especial, teniendo siempre como eje tres hábitos básicos: limpieza, hidratación y protección.

Y aunque cada uno de ellos son clave para tener o no una piel saludable a cualquier edad, el dermatólogo Omar Torres asegura que el principal del trío es la protección de la piel.

“Si desde niños entendiéramos la importancia del uso del bloqueador solar, todo el mundo tendría en la edad madura una piel mucho más lozana, sin tantas arrugas y manchas causadas por el sol”, dice el especialista con consulta en Nueva York.

Y, partiendo de esta premisa, Torres nos explica grosso modo cómo cuidar la piel según las diferentes edades.

El uso de limpiadores que no contengan jabón es fundamental en el cuidado de la piel infantil, al igual que las cremas hidratantes.

“Los jabones remueven el sucio, pero quitan también los aceites naturales del cuerpo que ayudan a mantener hidratada la piel, especialmente en las zonas que más tienden a resecarse”, explica el profesional de la salud de la piel. Por eso se recomienda usar limpiadores (en fórmula de barra o gel) como el Cetaphil, el Sebamed y Eucerin, por mencionar algunos.

En los niños, las cremas humectantes o hidratantes deben ser fuertes. “Se puede aplicar después del baño, sobre la piel todavía húmeda, ya sea una poco de Vaselina o aceite de oliva para evitar que la piel se reseque y agriete”, resalta Torres.

Las chicas de 13 a los 20 años están propensas al acné. Para ellas se recomienda una limpieza con un limpiador que no contenga jabón y, si tienen algunos granitos, deben lavarse con un limpiador a base de sustancias antibacteriales, como es el caso del peróxido de benzoilo o el triclosan. “Para evitar resequedad y los poros abiertos de la piel, el baño no debe ser más de cinco minutos y el agua tiene que estar tibia”, denota Torres. “Y luego de salir del baño tienen que aplicarse crema humectante de su gusto y bloqueador solar”.

A esta edad, en las mujeres, la piel está súper lozana y elástica ya que el estrógeno está en sus niveles óptimos.

Esta piel tersa y saludable solo necesita de un buen ritual de limpieza, sobre todo al momento de irse a la cama. Esta limpieza, con limpiadores sin jabón, deben seguirla religiosamente las chicas que se maquillan.

Luego de tener la piel limpia hay que usar un humectante. Hay que recalcar que, antes de salir de casa, deben aplicarse bloqueador y reaplicarlo cada dos horas cuando están todo el día al aire libre.

A esta edad comienzan a aparecer los primeros indicios de las arrugitas, las manchas del sol y la piel se torna menos elásticas. Así que la limpieza se debe hacer con productos con alto contenido de antioxicantes.

En esta década de la vida, además de la limpieza y el uso de los humectantes y el bloqueador de sol, es muy importante la exfoliación de la piel.

Esta se hace con cepillitos de cerdas suaves y movimientos circulares muy ligeros y sutiles.

“La exfoliación no se hace a diario, porque dañamos la piel”, aclara el doctor Torres. “Se debe hacer una vez a la semana para remover las células muertas de la piel”.

Con la exfoliación la piel luce más fresca y lozana y recibe mejor los nutrientes de las cremas con pectidos (como muchas de Olay, denota el galeno), una sustancia recomendada para el cuidado de la piel en esta etapa de la vida.

En esta década también se recomiendan los “peelings” químicos y los tratamientos de dermabrasión.

La mujer en la menopausia o que ya ha pasado ésta, debe tener un cuidado especial para mantener la piel humectada.

Por la carencia de estrógeno, debe evitar el jabón en la limpieza y usar cremas humectantes que contengan ceramide —como es el caso de la crema Aveeno—, que mejora la complexión de la piel por su acción prolongada y de antienvejecimiento”, dice Torres.

Las cremas con laxate de aluminio también previenen la resequedad extrema en esta etapa de la vida. Su aplicación se recomienda después del baño y sólo debe hacerse en las extremidades, manos y pies.

“El laxate de aluminio no se aplica en la cara ni en los genitales”, recalca el dermatólogo.