Ronaldo, el rey del fútbol mundial

El astro portugués del Real Madrid fue la figura futbolística dominante del año. Aunque tuvo poca fortuna en el Mundial de Brasil, su papel en la Liga española y la Champions ha sido excepcional

Al concluir 2014 pocas dudas quedaron para ubicar a un futbolista en la cúspide del año futbolístico. Cristiano Ronaldo es, sin duda, el hombre con mayores méritos en el campo de juego para consolidarse como la figura mayor del futbol mundial de la actualidad.

El portugués perfila como favorito para conseguir, por segundo ciclo al hilo, el Balón de Oro, premio máximo para un futbolista por ser la corona de olivo repartida por elección de sus colegas futbolistas, todos ellos capitanes de sus selecciones nacionales y por los entrenadores de los representativos patrios de las federaciones afiliadas a la FIFA.

Ronaldo sólo puede encontrar algo de sombra en un hombre, quien, contrario a lo acostumbrado, en esta ocasión no es Lionel Messi, su legendario competidor y con quien mantiene el duelo de logros individuales más grande en la historia moderna del balompié.

No, en esta oportunidad el estelar luso sólo puede encontrar comparativa con Manuel Neuer, un inmenso guardameta, campeón del mundo con Alemania, quien ha venido desde su natal Gelsenkirchen para revolucionar la posición de arquero.

Sí, Messi, a pesar de ser subcampeón del mundo en Brasil 2014, donde Ronaldo fue un futbolista errante considerablemente disminuido por las lesiones y se fue sin casi regalar un poco de la esencia de su talento, tuvo un 2014 de contrastes, por mucho su año menos vistoso de su trayectoria de 10 años en el FC Barcelona; si acaso vale ser así de critico con este inmenso jugador.

Lo de ‘La Pulga’ es reflejo de un club afectado por sismos internos. La salida de Pep Guardiola, quien dio una identidad y dotó de un estilo de juego que colocó al Barcelona en el mundo de la fantasía al lado de clubes como el viejo Ajax de Cruyff (1965-1973) , el AC Milan dirigido por Sacchi (1987-1991), el Real Madrid de Di Stéfano o (1955-1960) o el Santos de Pelé (1955-1968), así como la enfermedad y posterior muerte de Tito Vilanova y la fallida reconversión con el ‘Tata’ Martino han debilitado a los culés y Messi se ha visto afectado por ello.

En contraparte, el Real Madrid de Ronaldo luce en plenitud. Su salud es cabal y semana a semana da muestra de desarrollar un poderío con argumentos para pensar en ellos en un equipo de época. Evidentemente, esto beneficia al portugués, líder indiscutido del colectivo blanco.

Al momento de escribir este texto, Cristiano promediaba 1.6 goles por partido en la Liga de España, lo cual es una cifra descomunal, quizá extraterrestre. Con 25 goles marcados (el Real Madrid lleva 55) en 15 partidos en el torneo español, el atacante —convertido en un goleador insaciable y de instinto exterminador y ya no en un extremo izquierdo como al inicio de su carrera—, ha marcado los mismos goles que todo el Sevilla y más veces que 15 equipos de su competición. Además, por si fuera poco reveladora esta estadística, supera a Messi, segundo máximo goleador en España, por 12 tantos.

Estas prestaciones permiten a Ronaldo tener mayor vistosidad sobre el alemán Neuer, un prodigio de portero de 1.93 metros, inexplicablemente elástico, con la capacidad, sobrada solvencia y hasta elegancia de jugar como líbero a 40 metros de la línea de gol y utilizar los pies como si su fortaleza no fuera utilizar las manos.

Neuer fue, para muchos especialistas, el mejor jugador de la Copa del Mundo de Brasil.

Transmite una seguridad que desde años atrás fue vista y comentada por Raúl González, emblema del Real Madrid, quien cuando militaba en el Schalke 04, dijo haber encontrado en Alemania a un guardameta que superaba todo lo que había visto; entonces el hoy portero campeón del mundo compartía equipo con el delantero español.

Sin embargo, la posición y movimientos de los porteros son muy entendidos y admirados por los especialistas, pero no por el público en general, incluidos los propios futbolistas.

Un guardameta jamás podrá competir en lo popular ni en la admiración sobre un futbolista que vive de anotar goles. Ronaldo es la fiesta del juego, él representa el gol, que es el momento cumbre del fútbol; Neuer, como todo arquero, proporciona sensaciones diferentes, más cercanas al alivio tras una atajada que a la excitación del gol.

Además, Ronaldo, quien para entonces ya galopaba sobre una pierna, conquistó la UEFA Champions League, la mítica décima para la historia del madridismo, que sufrió hasta el segundo minuto de tiempo añadido para empatar el partido al Atlético de Madrid, que ya había arrebatado a los blancos la corona de la liga.

Su final no fue brillante, pero su presencia siempre inquietará a una zaga. Ronaldo por sí solo atrae marca de dos zagueros, esto permite libertad para un compañero suyo. Su aura en un campo de juego da valor a todas las intenciones de un equipo. Además, sin sus 17 goles marcados (por ocho de Lionel Messi), el equipo blanco no habría alcanzado la gran final. En el fútbol el error de juzgar a un jugador por un partido único es recurrente.

Hoy, cercano a cumplir los 30 años de edad (5 de febrero), Cristiano, el poderoso delantero de 1.85 metros luce en mejor momento que su contrincante Lionel Messi, quien a sus 27 acumula dos campañas complicadas con su club, al grado de levantar especulaciones acerca de una posible intención de marcharse a la Liga Premier.