Niños con sentido de compasión

Cómo enseñarles a los niños a sentir empatía por quienes lo rodean

Es natural tratar de refugiar a los niños de noticias o imágenes que tengan que ver con hambre o sufrimiento, porque sabemos que, incluso para los adultos, son temas difíciles de entender y aceptar. Pero al mismo tiempo, queremos exponerlos a la realidad y desarrollar su empatía por el sentir de otros.

“Si bien los temas como el hambre pueden ser demasiado complejos y llegar a confundir o asustar a los niños más pequeños, es importante prepararlos para cuando tengan que enfrentarlos”, indicó Lois Brandt, autora de libros infantiles y ex voluntaria de Peace Corps en África.

En su infancia, Brandt vivió una experiencia que quedó marcada para siempre en su memoria. La autora contó que, estando en la casa de su mejor amiga, abrió el refrigerador y notó que estaba vacío. “Me di cuenta de que su familia no tenía para comer. Quería ayudarlos, pero no sabía cómo hacerlo”, recordó la autora de Maddi’s Fridge, el primer libro ilustrado para niños que toca el tema del hambre en EEUU.

Según datos del Departamento de Agricultura de EEUU, el 20% de los niños norteamericanos vive en hogares con dificultades para comprar alimentos. Si uno de cada cinco niños enfrenta esta realidad, lo más probable es que algunos de los compañeritos de tus niños provengan de familias que se encuentren en esa situación.

Brandt señaló que hablar con los niños de temas como el hambre, los ayudará a desarrollar empatía por quienes están atravesando esa situación.

La autora compartió una serie de consejos para ayudar a los más pequeños a desarrollar sus sentidos de empatía y compasión:

* Apropiado para su edad. “Los niños no pueden comprender asuntos demasiados complejos”, advirtió la autora. Cuando hables de aquellos que no tienen para comer, mantén la conversación a su nivel, de acuerdo a su edad. Si bien es importante ser honestos con los niños, también lo es el no asustarlos o confundirlos. Brandt contó que cuando lee Maddi’s Fridge en presentaciones escolares, nunca olvida hacerlo de manera entretenida, incluyendo otros aspectos importantes de la historia, como el tema de la amistad.

* Sentido comunitario. Recuérdales a tus hijos, que somos todos parte de una comunidad. Habla en términos que ellos puedan comprender. Por ejemplo, cuéntales cómo ayudaste a alguna amiga, o pídeles que te cuenten de una situación en la que ellos pudieron ayudar a alguien más. Hablen de lo que cada uno considera verdadera amistad.

* Maneras de ayudar. Explícale a tus hijos que existen muchas y distintas maneras de ayudar y que ellos también pueden ser parte de la solución, a pesar de su corta edad. Ve con ellos a llevar alimentos a un banco de comida, o a una familia necesitada. Apoya las colectas de alimentos de escuelas, centros religiosos, u otras organizaciones.

* Convertirse en la solución. Otra manera de inculcarles a tus hijos sentimientos de compasión y empatía es ayudarlos a organizar proyectos por su cuenta, como colectas de alimentos en el barrio. También pueden diseñar carteles para postear en tiendas y bibliotecas del área, para concientizar y motivar a los vecinos a donar alimentos a refugios y bancos de comida. Busca actividades voluntarias que puedas hacer con tus hijos.

Existen varios sitios en la internet que pueden ayudarte a comenzar tu jornada de voluntaria, como volunteermatch.org, volunteer.gov, entre otros. Para encontrar otras maneras de ayudar en la batalla contra el hambre, puedes visitar www.FeedingAmerica.org, o www.MaddisFridge.com

Científicos de la Universidad de Standford investigaron la actividad cerebral producida por los sentimientos de compasión. Los estudios encontraron que dicho sentimiento, aunque sea sólo momentáneo, afecta nuestro comportamiento hacia los demás; y que las partes del cerebro que se activan al sentir compasión son las mismas que lo hacen cuando sentimos placer.

Los investigadores notaron que los patrones de pensamientos compasivos pueden desarrollarse con diferentes técnicas, y crearon un entrenamiento que es utilizado para tratar a los soldados con PTSD (Trastorno de estrés postraumático).