Cuba no cumple lo prometido

Ya para finales de 1958 los cubanos sabían que algo iba a ocurrir, y así fue. El gobernante de Cuba Fulgencio Batista se fue de Cuba la noche del 31 de enero de 1958. A los pocos días Fidel Castro ya mandaba en Cuba.

Al principio el pueblo celebraba, pero poco a poco los cubanos se iban dando cuenta que Castro era comunista y que estaba imponiendo un férreo gobierno totalitario en la isla.

Hoy cubanos en la isla y en el exilio volvemos a tener esperanzas.

Hace apenas dos semanas el presidente Barack Obama y Raúl Castro anunciaron que después de más de cinco décadas de hostilidades los dos países restablecerían relaciones diplomáticas y buscarían la forma de que el Congreso de Estados Unidos elimine la Ley Helms-Burton que impide cualquier intercambio comercial serio entre los dos países.

EE.UU. y Cuba habían puesto punto final a más de medio siglo de antagonismos y prometían una nueva era de cooperación entre los dos países.

Obama prometió liberar a tres espías cubanos y Cuba hacer lo mismo con quien Obama dijo era “el espía más importante que Estados Unidos tenía en Cuba”. También dijo que facilitaría los viajes de cubanos y americanos a Cuba y que aumentaría de $500 por trimestre a $2,000 el monto que los exiliados pueden mandar a sus parientes en la isla.

De paso Cuba dio la libertad a Allan Gross, un contratista de la Agencia Internacional de Desarrollo (AID) detenido y condenado a 15 años de prisión por llevar equipos de comunicación modernos a la pequeña comunidad judía en la isla.

Cuba cumplió con darle la libertad a Gross, pero dos semanas después del anuncio del comienzo de nuevas relaciones entre Cuba y Estados Unidos, nadie sabía a ciencias cierta si Castro había liberado a los 53 presos políticos cubanos o lo que había hecho con el espía misterioso de Estados Unidos.

Esperemos que Raúl no le haya tomado el pelo a Obama. El ya dijo que el régimen comunista no era cosa negociable. Para Raúl el acuerdo debe traerle a Cuba dólares, muchos dólares. Moneda verde que traerán las nuevas decenas de miles de turistas que descenderán de aviones y barcos de recreos. También espera otra lluvia de dólares de parte de los exiliados.

Pero hasta ahora Raúl no ha dado nada. Todo acuerdo queda en el futuro, cuando vaya a Cuba una delegación del Departamento de Estado a negociar el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y el intercambio de embajadores.

Hay que ver que va a pasar en las próximas semanas y meses. Quisiéramos ver que el Nuevo Año le traiga democracia, libertad y prosperidad al pueblo de Cub