Las batallas que empañan el legado de Martin Luther King

EE.UU. conmemora este lunes el nacimiento del defensor de los derechos civiles, en medio de nuevos enfrentamientos entre sus hijos y una reciente controversia por los derechos de autor que protegen el uso de sus discursos.

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Las batallas que empañan el legado de Martin Luther King
Hijos de MLK

“Debemos aprender a vivir juntos como hermanos o morir juntos como tontos”.

La frase es del activista y defensor de los derechos civiles Martin Luther King, considerado uno de los héroes de la historia moderna de Estados Unidos, país que cada tercer lunes de enero conmemora su nacimiento el 15 de enero de 1929.

Sin embargo, los tres hijos que le sobreviven -la mayor, Yolanda, falleció en 2007- parecen no estar siguiendo su sugerencia y desde 2009 se han enfrentado en múltiples batallas legales.

La disputa más reciente enfrenta a Dexter King y Martin Luther King III con su hermana Bernice King, por el control de la Biblia del reverendo -sobre la que Obama juró en su toma de posesión de 2012- y la medalla que recibió en 1964 cuando ganó el Nobel de la Paz.

“Mis hermanos quieren vender uno de los objetos más preciados de mi padre y yo me opongo rotundamente”, escribió Bernice en un comunicado difundido en febrero de 2014. “En mi opinión no hay justificación para vender ninguna de estas pertenencias sagradas. No tienen precio”.

En enero de 2014, durante el 85 aniversario de King, los hermanos le notificaron a Bernice que tenían intenciones de vender los objetos que ella tenía bajo resguardo y custodia “en una locación segura”. Una vez que se negó a transferirlos a otra locación, sus hermanos la demandaron.

“A pesar de que los amo mucho, esta última decisión es extremadamente problemática. No sólo estoy avergonzada y en shock, sino decepcionada de que les pasara por la cabeza venderlos (…) Mi padre debe estar revolcándose en la tumba”, dijo entonces.

Hace una semana un juez del estado de Georgia escuchó los argumentos de las partes y anunció que espera tomar una decisión antes de que el caso vaya a juicio a mediados de febrero. Mientras, ambos objetos permanecen en una caja de seguridad, cuya llave está en poder del magistrado.

El único de los hijos de King que acudió a la audiencia del pasado martes fue Dexter, el menor. Al ser cuestionado sobre si los objetos serán puestos a la venta de ganar el juicio, respondió: “No puedo asegurarlo en este momento. Luego decidiremos su futuro”.

Dexter King dice sentirse frustrado por los continuos litigios que han dividido a la familia, a pesar de que, aclara, no está peleado con su hermana.

“Este es un asunto de negocios, pero desde luego espero resolverlo antes de ir a juicio. Y si no lo conseguimos, pues para eso están las cortes”.

“No hay manera de medir cuantitativamente cuánto daño le ha hecho el comportamiento de sus hijos al legado y la reputación de King”, asegura a BBC Mundo el historiador David J. Garrow, autor de la biografía Bearing the Cross: Martin Luther King, Jr., and the Southern Christian Leadership Conference, ganadora de un Premio Pulitzer en 1987.

Garrow destaca que los hijos del reverendo han estado inmiscuidos en problemas legales desde hace muchos años y que se trata de una historia recurrente que ha atraído mucha atención en Estados Unidos.

“Sé que particularmente en Atlanta, Georgia, el hogar de Martin Luther King, el asunto causa bochorno y tristeza. Se trata de una historia vergonzosa que continúa”, dice el biógrafo a BBC Mundo.

En fotos: Martin Luther King vive en los murales de EE.UU.

Para el académico, los objetos en disputa tienen significados distintos.

“La medalla del Nobel es un reconocimiento que podría ser equivalente a un diploma de la escuela. Pero vender al mejor postor la Biblia personal del reverendo King, sabiendo lo profundamente religioso que era, es moralmente ofensivo. Mucho más si solo quieren reclamar la posesión porque necesitan el dinero”.

Tasadores consultados por la agencia AP dijeron que la medalla podría llegar a costar US$10 millones, mientras que la Biblia podría alcanzar el millón. Si se hiciera una venta privada, advierten los valuadores, los montos podrían ser aún mayores.

Otro tema controversial a lo largo de los años ha sido el referente a los derechos de autor de los discursos de King.

El asunto ha vuelto a adquirir atención debido al reciente estreno de la película “Selma”, donde la directora Ava DuVernay se vio obligada a parafrasear muchas de las poderosas frases del reverendo, lo que alteró la precisión histórica del filme.

¿La razón? El patrimonio de Martin Luther King Jr. Inc., controlado por sus descendientes, restringe el uso de sus discursos y -según el abogado especialista en derechos de autor Jonathan Band- los derechos ya fueron otorgados a DreamWorks y WarnerBros para una película biográfica que será producida por Steven Spielberg.

En un artículo para la publicación especializada Politico, Band recuerda que en los años 90, los guardas del patrimonio de Martin Luther King demandaron al diario USAToday por publicar el texto completo de “Yo tengo sueño”, que fue pronunciado en los escalones del monumento a Lincoln en agosto de 1963.

Entonces, el asunto se resolvió rápidamente mediante al pago de una licencia y los honorarios de los abogados.

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Luego vino la demanda al canal de televisión CBS por la inclusión de imágenes del discurso en el segmento de un documental. En su defensa en la corte, la cadena sostuvo que las palabras eran de dominio público porque King no registró sus derechos de autor.

Pero aunque ese discurso específico estuvo dirigido a una audiencia de varias miles de personas y fue transmitido a millones más, un tribunal de apelación lo calificó como un pronunciamiento hecho a un público limitado.

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De modo que los descendientes de King aún conservan los derechos de autor -reciben regalías cada vez que el discurso de utiliza, tienen la potestad de decidir a quién le otorgan permiso para usarlo, etc- y de acuerdo a las leyes actuales, los mantendrán hasta 70 años después de su muerte, es decir, hasta 2039.

“Creo que debe haber un balance. Se debe controlar que sus palabras no sean usadas en circunstancias engañosas. Sin embargo, lo que hemos visto es que sus hijos están interesados sobre todo en maximizar sus ingresos”, apunta el profesor Garrow.

“Son capaces de vender los derechos a empresas (han otorgado licencias a AT&T, por ejemplo, para usar fragmentos en sus comerciales) pero no permiten a realizadores utilizarlo en un contexto que busca exaltar su legado y difundir su mensaje”.

“Es una lástima que la gente no escuche sus palabras reales, su discurso tal y como fue”, finaliza el académico.