republicanos y el Estado de desunión

Guía de Regalos

El presidente Barack Obama tiene previsto pronunciar hoy su discurso sobre el Estado de la Unión, por primera vez ante un Congreso controlado por los republicanos y plagado de divisiones entre demócratas y republicanos y entre los propios republicanos. Estas brechas exponen los problemas de este partido para avanzar su agenda, demostrar que son capaces de gobernar y que pueden recuperar la Casa Blanca en 2016 tras ocho años de dominio demócrata.

La inmigración, una vez más, vuelve a ser la manzana de la discordia entre republicanos y demócratas pero, más aún, entre los propios republicanos.

De nueva cuenta quedan perfectamente demarcadas las percepciones sobre los dos partidos. Tras seis años de un incómodo historial de deportaciones, la Casa Blanca finalmente anunció alivios migratorios por la vía administrativa ante la negativa republicana de impulsar un proyecto de ley.

Así, Obama comenzó a recuperar la confianza de la comunidad inmigrante, hispana y de otras etnias, impactada directa e indirectamente por la maquinaria de las deportaciones. Marca además un claro contraste con un Partido Republicano empeñado en bloquear esas acciones ejecutivas con base en el argumento de los “excesos” de poder de Obama. Pero al aprobar en la Cámara Baja enmiendas al plan de gastos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la percepción es la de un Partido Republicano antiinmigrante y mezquino.

Pero ese sector republicano más extremista es quien lleva la voz cantante en el debate migratorio. No queda claro si el Senado aprobará el plan de gastos del DHS con las enmiendas que revocan las acciones ejecutivas migratorias. Aunque tienen la mayoría en el Senado, los republicanos se quedaron cortos por 6 votos para llegar a los 60 requeridos para limitar cualquier bloqueo demócrata. Además, Obama afirmó que lo vetará.

Carlos Gutiérrez, el exsecretario de Comercio durante el gobierno del ex presidente George W. Bush, y ávido defensor de la reforma migratoria, advirtió recientemente, que el próximo aspirante republicano a la presidencia debe ser alguien que crea en la reforma migratoria.

El aspirante republicano en 2016, dijo Gutiérrez, debe ser alguien “que entienda el tema de inmigración y entienda también que este es un problema humanitario”.

¿Oirá el liderazgo republicano a sus voces moderadas?

Pero aun cuando Obama declare que el Estado de la Unión es favorable, en el Congreso prevalece, de momento, un estado de desunión