Los trucos del ‘Monje’ Bill Belichick

Acusado pero respetado a la vez, el maquiavélico entrenador de los Patriots quiere hacer más historia
Los trucos del ‘Monje’ Bill Belichick
Bill Belichick dirigirá su sexto Super Bowl. Ganó tres, pero bien podría haberlos ganado todos. (Getty Images)

El movimiento puede ser visto como una verdadera genialidad o como una trampa bien disfrazada.

Bill Belichick sacó del campo de juego a uno de sus cinco linieros ofensivos en un momento crucial del partido de playoffs contra Baltimore y lo reemplazó por un corredor. La regla obliga a tener determinado número de linieros que no pueden ser elegibles para salir como receptores.

La defensa de los Ravens se vio confundida por la presencia del corredor en la línea de golpeo, teniendo que dedicarle atención y abriendo espacios atrás que fueron capitalizados por los Patriots en una serie de touchdown y una eventual victoria.

Pasado el juego llegaron las quejas, las acusaciones, los lamentos. Belichick no se inmutó. El entrenador más astuto de la NFL se había salido con la suya, como siempre, estirando al límite el libro de reglas para ayudar a su equipo a ganar.

El Super Bowl XLIX es el duelo de grandes quarterbacks y dos equipos con casta de campeones. Pero también puede ser visto como el juego en el que Belichick buscará encumbrar su innegable legado que un día le llevará al Salón de la Fama.

El ‘Monje’, como le llaman por su típica capucha que le hace verse como un tipo meticuloso, pero a la vez maquiavélico y un poco oscuro, quiere saciar su voraz apetito de otro campeonato.

¿Desinflando balones?

Atrapadas de milagro de los Giants de Nueva York en los minutos finales de los Super Bowls XLII y XLVI evitaron que los Patriots, que ya habían sido campeones tres veces, se coronaran en esas ocasiones. Belichick bien podría ser hoy el único entrenador de la historia con cinco anillos del Super Bowl.

“Ya estamos sobre Seattle”, dijo sumisamente, como siempre, en la premiación de los Patriots el domingo tras una paliza sobre Indianapolis.

Un rato después emergió una nueva acusación: que los Patriots utilizaron balones desinflados para, en teoría, tener mejor agarre bajo la incesante lluvia de Massachusetts. La NFL investigaba y pronto se conocerá la resolución.

Pero que no haya confusión. Nueva Inglaterra iba a aplastar a los Colts con cualquier tipo de balones. Pero siempre que se pueda sacar una ventaja extra, Belichick y su staff serán capaces de intentarlo, aunque eso sugiera brincarse un poco las reglas.

El ‘Spygate’ de 2007

Ningún ejemplo de esto fue más grande que el famoso ‘Spygate’. En la temporada de 2007, personal e seguridad de los Jets descubrió a un empleado de video de los Patriots filmando una práctica de Nueva York antes de un partido en East Rutherford, una práctica que no es permitida.

Belichick fue castigado con una multa de $500,000, récord para un entrenador, y la NFL despojó al equipo de su primera ronda del siguiente draft. Belichick admitió el uso de cámaras en campo enemigo aunque dijo que no se utilizó para tomar ventaja del rival.

Desde entonces, siempre hay una marca de sospecha asociada con Belichick, quien antes de llegar al cargo de jefe en los Patriots en 2000 había sido nombrado entrenador de los Jets, a los que dejó ‘colgados’ para irse a Nueva Inglaterra, donde ha sido el coach más exitoso.

¿Habría hecho lo mismo antes del Super Bowl que les ganó a los favoritos Rams de San Luis de Kurt Warner en 2002? ¿Lo habría hecho en los juegos de campeonato contra Carolina y Filadelfia? ¿En alguna de aquellas dos finales de la AFC en Pittsburgh que incluso hicieron que jugadores de los Steelers señalaran que la defensa de Nueva Inglaterra sabía perfectamente qué jugada iban a ejecutar?

Por el récord

Los cuestionamientos por las prácticas del coach de 62 años de edad originario de Tennessee no cesarán. En su defensa, el equipo ha sido tan dominante o más que antes del ‘Spygate’.

Son las formaciones inusuales, las jugadas sorpresa, la personalidad agria, incluso las sospechas de hacer trampa, pero también la excelencia competitiva y la preparación a tope.

Bill Belichick, el aborrecido ‘Monje’ de la NFL, es un genio, y su cita con la historia, con un posible cuarto Super Bowl ganado como entrenador en jefe que le haría empatar el récord de Chuck Noll, está a la vista.