‘Pégame que me gusta’

Psicólogo asegura que la satisfacción mutua es más excitante que los roles de juego de '50 sombras de Grey'
‘Pégame que me gusta’
La mujer del siglo XXI es mucho más activa y agresiva de lo que a Mr. Grey le gustaría admitir.
Foto: Shutterstock

Tres años atrás, la novelista E.L. James, conmocionó al mundo con su novela “50 Sombras de Grey” (Fifty Shades of Grey), basada en la historia de una estudiante de literatura, Anastasia Steele, y su relación con un millonario de gustos peculiares, Christian Grey.

En realidad, la historia de James, convertida en un filme que se estrenará el Día de San Valentín, no es original ni nueva, y tiene un asombroso parecido al clásico filme de finales de los años 80s “Nueve semanas y media” (Nine 1/2 Weeks), protagonizada por Kim Bassinger y Mickey Rourke. Curiosamente, el nombre del personaje equivalente a Christian Grey, que Rourke interpretó 28 años atrás, era John Gray.

Más allá de coincidencias y parecidos, la trilogía de E.L. James fue elogiada por unos, y criticada por otros; originando debates entre organizaciones feministas y grupos de BDSM (Bondage; Disciplina y Dominación; Sumisión y Sadismo; y Masoquismo).

Mientras que los defensores de la trilogía argumentan que la relación de la historia es consensual, y que ambos disfrutan la dominación y sumisión, activistas de los derechos de la mujer critican los atributos de abuso y control del protagonista, quien disfruta humillando a la mujer, y la perpetuación de modelos machistas.

“Muchos de los comentarios que leí sobre el tema asumen que el hombre tiene un rol sexual estático, que los ‘hombres son hombres’ y no van a cambiar, pero no es así. Los hombres tienen la capacidad de experimentar mucho más que satisfacción básica y primitiva”, opinó el Dr. Warren Shepell, psicólogo, consultor y autor de “El placer de la mujer”.

El doctor Shepell describe las razones por las cuales no comparte la visión de la sexualidad femenina del protagonista de la película que se estrenará el mes proximo .

“Las cadenas, látigos y fetiches no son tan interesantes”, opinó Shepell. “Cuando la pareja asume roles de dominación y humillación, a la larga la relación se hace dolorosa y dañina. Este tipo de historias, que en un principio pueden ser interesantes por lo inusual del guión, sólo promueven la desigualdad entre el hombre y la mujer”, afirmó.

* My way or the highway. Shepell señaló que las relaciones que incluyen contratos de sexo, regalos desde lejos y la actitud de “tómalo o déjalo” son una ilustración del hombre que sólo sirve sus propios intereses y necesidades. “Estos rasgos corresponden a una personalidad narcisista”.

* Intransigencia sexual. “Existen mujeres inseguras y con hambre de amor a quienes podria atraerles un hombre dominador y manipulador, pero la mayoría de las mujeres de hoy prefieren una relación sexual equitativa, que incluya romance, satisfacción e intimidad previa al acto sexual en sí ”.

* Bienvenido al siglo XXI. La mujer de hoy es mucho más activa y agresiva de lo que a Mr. Grey le gustaría admitir. El placer de la mujer, es el placer del hombre, y este debe prestar atención a sus necesidades y preferencias personales.

¿Por qué? “Porque las mujeres sexualmente satisfechas, sienten el mismo entusiasmo y disfrutan las relaciones sexuales tanto como cualquier hombre”, explicó Shepell.

Las niñas de hoy ya no sueñan con Cenicienta, ni con conocer a un hombre poderoso y dominador, que, a cambio de su sumisión, les de amor. Los John Gray de hace 30 años, y los Christian Grey de la actualidad necesitan entender que la igualdad de roles, el respeto, la satisfacción de los deseos de la mujer y la consideración por sus necesidades y preferencias son mucho más divertidos y sensuales que cualquier juego de dominación que puedan imaginar.